Reitera ONU llamado a investigar masacre en campamento Ashraf en Irak

La Alta Comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos (ACNUDH), Navi Pillay, llamó hoy al gobierno de Irak a investigar la masacre de 52 personas en el campamento de refugiados de Ashraf, perpetrada a principios de septiembre.

"El 3 de septiembre condenamos el ataque contra el campamento de Ashraf en el que murieron unos 52 residentes del campamento y pedimos al gobierno iraquí iniciar una investigación completa para determinar los hechos y dar a conocer las circunstancias de ese ataque", recordó.

El portavoz del ACNUDH, Rupert Colville, reiteró en rueda de prensa que, como han pasado ya tres semanas, reiteran su llamado al gobierno "para que haga todo lo posible para esclarecer exactamente lo sucedido e identificar a los autores de esos asesinatos".

Colville mostró su preocupación por las denuncias de que siete residentes del campo de Ashraf, seis de ellos mujeres, fueron secuestrados durante los sucesos del 1 de septiembre.

Informes del ACNUDH sugieren que están en un lugar no identificado en Irak y están en riesgo de ser repatriadas a Irán.

Ante ello, pidió al gobierno iraquí hacer todo lo posible para dar con el paradero de estas siete personas, garantizar su seguridad y evitar su retorno involuntario a Irán.

"Si realmente han sido secuestrados, se deben hacer todos los esfuerzos posibles para asegurar que sean liberados sanos y salvos", indicó.

Entre los cerca de tres mil refugiados iraníes que viven en Ashraf se encuentran cerca de 100 miembros de los Muyahidines del Pueblo, un grupo contrario al régimen de Teherán.

Ese grupo acusó a las fuerzas de seguridad iraquíes de la masacre, lo que Bagdad desmintió y afirmó que sus efectivos respondieron a un ataque de los exiliados.

Los exiliados iraníes, a los que el régimen de Sadam Husein acogió en Irak en la década de los años 80 del siglo pasado, fueron desarmados tras la intervención estadunidense en ese país árabe en 2003.

Según analistas, el gobierno iraquí, de mayoría chiita y próximo a Teherán, intenta desde entonces acabar con su presencia en la zona.

En Ginebra simpatizantes de Ashraf realizan continuas protestas frente a la sede de Naciones Unidas por los ataques contra el campamento desde hace más de dos años y desde hace 24 días iniciaron una huelga de hambre para que se investigue e identifique a los culpables de la masacre.