Agradece Villoro que su curiosidad haya crecido con los años

Amante del futbol, aficionado al rock, grandilocuente cronista de su tiempo y recientemente confirmado dramaturgo, Juan Villoro considera que a nivel profesional lo mejor que le ha pasado es que su curiosidad ha crecido con los años, y en ello ha contribuido mucho el periodismo.

"Como ser curioso no es en sí mismo un oficio, me justifico escribiendo", comentó alguna vez el escritor y periodista mexicano, cuando se le preguntó sobre la madurez literaria que reflejaba en textos como "Llamadas de Amsterdam" o "8.8. El miedo en el espejo".

Ahora, en vísperas de cumplir 57 años, comparte con el público un nuevo monólogo "Conferencia sobre la lluvia", que estrenó hace unos días en el Foro Antonieta Rivas Mercado, de la Biblioteca de México, bajo la dirección de Sandra Félix.

Se trata de una historia de amor, cuyo personaje central es un neurótico muy solitario, especializado y necesitado de afecto; un neurótico entrañable, comentó en ocasión del estreno.

Juan Villoro nació en la capital mexicana, el 24 de septiembre de 1956. Estudió Sociología en la Universidad Autónoma Metropolitana (Iztapalapa).

De acuerdo con una biografía publicada por el sitio especializado "escritores.org", su afición al rock lo llevó a conducir el programa de Radio Educación, "El lado oscuro de la luna", de 1977 a 1981.

Después fue agregado cultural en la Embajada de México en Berlín Oriental, dentro de la entonces República Democrática Alemana, entre 1981 y 1984.

Ha ejercido como director del suplemento "La Jornada Semanal" de 1995 a 1998; además de impartir talleres de creación y cursos en instituciones como el Instituto Nacional de Bellas Artes y la Universidad Nacional Autónoma de México.

Como redactor ha colaborado en las revistas, diarios y suplementos.

De 1976 a 1977 fue becario del INBA en el área de narrativa y del Sistema Nacional de Creadores Artísticos de 1994 a 1996.

Villoro ha sido profesor en la Universidad Autónoma de Madrid , en Yale y en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

También ha traducido, entre otras obras, "Memorias de un antisemita", de Gregor von Rezzori, y "Un árbol de noche", de Truman Capote, publicadas en Anagrama, y "Aforismos", de Georg Christoph Lichtenberg.

Entre los premios a los que se ha hecho merecedor destacan el "Cuauhtémoc" de traducción, 1988; "Xavier Villaurrutia" 1999; Mazatlán 2001, International Board on Books for the Young, y el Premio Herralde, 2004.

Una enciclopedia electrónica colaborativa agrega que en el 2006 le fue concedido el Premio Internacional de Periodismo "Vázquez Montalbán", por "Dios es redondo"; en 2008 el "Antonin Artaud" en México, por "Los culpables"; en 2009, el Ciudat de Barcelona, categoría Prensa, por el artículo "Descubiertas 3.000 fotos de Capa de la guerra civil", publicado el 27 de enero de 2008 en El Periódico de Catalunya.

En 2010 ganó el Premio Internacional de Periodismo Rey de España, categoría Galardón Iberoamericano, por "La alfombra roja, el imperio del narcotráfico", texto publicado en El Cuaderno del Domingo de El Periódico de Catalunya el 1 de febrero de 2009, y en 2012 el Premio Iberoamericano de Letras "José Donoso".

"Llevo muchos años escribiendo pero quizá lo mejor que me ha pasado es que la curiosidad ha crecido con los años, y para eso me ha ayudado mucho el periodismo. Para mí, la muerte es la pérdida de la curiosidad", afirmó Villoro, cuando esta agencia le inquirió sobre si había alcanzado la plenitud de su escritura.