Confía al-Assad en Rusia y China para evitar guerra contra Siria

El presidente sirio Bashar al-Assad expresó su confianza en que Rusia y China frenarán todo intento de Estados Unidos y sus aliados para aprobar una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que contemple el uso de la fuerza contra Siria.

En una entrevista a la televisión, reproducida este lunes por la prensa árabe, el mandatario sirio afirmó que no le preocupa la resolución que puedan aprobar los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas contra Siria.

"No estoy preocupado. China y Rusia juegan un papel positivo en el Consejo de Seguridad para garantizar que ninguna excusa pueda propiciar una acción militar", afirmó, según un reporte de la cadena Al Arabiya, que citó la entrevista dada por al-Assad al canal CCTV.

El mandatario subrayó que una acción militar contra Siria "no va estar en pie" y tanto Rusia, como China están comprometidos con ello, pese a la oposición de Estados Unidos, Francia y Reino Unido, los otros tres miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

Al-Assad consideró que con su proyecto de resolución, Estados Unidos y sus aliados occidentales, sólo buscan "convertirse en ganadores de una guerra contra Siria", contra un enemigo que no existe, "un enemigo imaginario", indicó.

"Los aliados, liderados por los estadunidense, están obrando mal al presentar un borrador al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el desarme químico e instando a China y Rusia a aceptar un acuerdo", destacó

En su entrevista con la televisión pública china CCTV, realizada en días pasado en Damasco, el mandatario recordó, haciendo alusión al acuerdo sobre la entrega de las armas químicas sirias, que desde su independencia Siria siempre ha cumplido con los acuerdos que ha firmado.

"Haremos honor a todo lo que firmemos", subrayó el presidente de Siria, que en días pasado cumplió con la entrega de la lista sobre el arsenal químico que tiene en su poder, conforme al acuerdo alcanzado el 14 de septiembre pasado entre Estados Unidos y Rusia.

Conforme a este acuerdo, todas las armas químicas sirias deben ser destruidas a más tardar a mediados del próximo año, aunque al-Assad dijo que esto podría retrasarse por la intromisión de rebeldes opositores sirios.

Consideró que la oposición armada podría llevar a cabo una operación de bandera falsa contra los inspectores extranjeros cuando lleguen al país para supervisar sobre el terreno la destrucción del arsenal químico y obstaculizar el acceso a los lugares donde se almacenan las armas.

"Sabemos que estos terroristas están obedeciendo las órdenes de otros países y estos países impulsan estos terroristas para cometer actos que pudieran llegar al gobierno sirio acusado de obstaculizar este acuerdo", indicó.

Al ser cuestionado sobre el números de armas que tiene en su poder, al-Assad dijo que Siria ha fabricado armas químicas durante décadas, por lo que es normal que haya grandes cantidades de este arsenal en el país, el cual aseguró, "está en un lugar seguro y bajo control del Ejército sirio".