Elecciones en Alemania dan resultados sorpresivos

Las elecciones generales celebradas hoy en Alemania tuvieron resultados sorpresivos: la canciller Angela Merkel obtuvo para la Unión Demócrata Cristiana (CDU) el mejor resultado de la historia, y el Partido Liberal (FDP) salió de escena después de 52 años.

A eso se sumó que un partido fundado apenas el pasado 6 de enero quedó en el umbral del Parlamento, un suceso sin precedentes desde que fue establecida la democracia en Alemania.

La canciller Merkel entró este domingo en su tercer período con grandes triunfos: las encuestas demuestran que ella fue la principal razón por la que los votantes apoyaron a la CDU, que obtuvo los mejores resultados en la joven historia de la democracia alemana.

Merkel ha conducido a Alemania durante cuatro años de crisis en Europa con tacto y acierto: la mayor economía de Europa crece y está robusta, y en la escena internacional, es una personalidad respetada y congruente, y el país goza de una imagen positiva.

La mala noticia de esta jornada electoral para Merkel y la CDU es el partido Alternativa por Alemania (AfD), que este día mostró un excepcional avance y quedó en el umbral del Bundestag, pese a que apenas fue fundado hace nueve meses.

El avance electoral de ese partido significa que se ha cristalizado una formación política en la derecha, que ha sabido captar los miedos de los alemanes: está en contra del euro, demanda que se reintroduza el marco y que cada país europeo vuelva a sus monedas nacionales.

Los votos que captó AfD son de protesta de un sector de la población alemana que teme por la prosperidad del país y que considera que ésta quedará asegurada si se emprende la marcha de retorno hacia el pasado.

Merkel y CDU probaron lo que el Partido Socialdemócrata experimentó con el fuerte surgimiento del Partido La Izquierda, fundado en junio de 2007 y situado en el sector radical de esa corriente política, y que capta los votos de los decepcionados con la socialdemocracia.

Aun cuando se convirtió en la tercera fuerza electoral del país, ligeramente por delante de los Verdes, sus posiciones extremas son la razón por la que ni el Partido Socialdemócrata ni los Verdes quieren formar una alianza con ese partido.

El Socialdemócrata sigue siendo la segunda fuerza electoral del país e incluso ganó cerca de tres puntos porcentuales más que durante las elecciones anteriores en 2009, pero fue apabullado por la victoria de la CDU, que casi ganó nueve puntos porcentuales.

El gran perdedor fue el FDP, que hizo una campaña sin contenidos y que durante los cuatro años que gobernó junto con Merkel proyectó una pésima imagen, peleando con la CDU, y que en vez de ser aliado, se convirtió en el permanente atacante del gobierno.