Insta el Papa a no vender la juventud a los mercaderes de muerte

"No vendan su juventud a los mercaderes de la muerte, ustedes me entienden", dijo hoy el Papa Francisco ante más de 100 mil muchachos y muchachas que abarrotaron las calles del centro de Cagliari.

En el último acto público del pontífice en su visita a la isla italiana de Cerdeña, instó a los jóvenes a evitar entregarse a la droga incluso cuando les falte la esperanza, ante los fracasos y las desilusiones.

Según el obispo de Roma, Jesús acepta los fracasos y la fragilidad, por ello motivó a "nunca dejar de ponerse en juego, como buenos deportistas que saben afrontar la fatiga del entrenamiento para alcanzar resultados".

"Las dificultades no deben espantarles, sino impulsarles a ir más allá. La fe en Jesús conduce a una esperanza que va más allá, a una certeza fundada no sólo en nuestras capacidades y habilidades, sino en la palabra de Dios", precisó.

Todo ello "sin hacer demasiados cálculos humanos y preocuparse de verificar si la realidad que nos rodea coincide con nuestras seguridades", apuntó.

Según Jorge Mario Bergoglio, un joven sin alegría y esperanza es preocupante, no es un joven. Por eso les pidió no dejarse vencer por el pesimismo y la desconfianza. Los invitó a salir de ellos mismos, de su pequeño mundo, y abrirse a los demás.

"Después de 60 años, desde que escuché la vocación al lado del Señor -explicó Bergoglio-, no me he arrepentido; no porque me sienta fuerte. ¿No me arrepiento porque me siento Tarzán?", exclamó.

"No, no me arrepiento porque en los momentos de fracaso, en los momentos de fragilidad he visto a Jesús, por eso confíen en Jesús, él nunca desilusiona, es fiel. Este es mi testimonio", estableció.