Afirman que globalización quitó monopolio del dinero a los gobiernos

La globalización y las autonomías de los bancos centrales, y las monedas únicas, le han quitado a los gobiernos el control de la moneda, afirmó aquí Arturo Huerta González, jefe de la División de Estudios de Posgrado de la UNAM.

En una visita a Lima, donde expuso su visión de la economía regional, el experto de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explicó que al perder el control de la moneda, se deja de tener política económica a favor del crecimiento económico y del empleo.

Con ello, añadió en una reunión con académicos y economistas peruanos, se pasa a priorizar políticas de estabilidad monetaria-cambiaria a favor de quien controla la moneda.

Huerta, quien estuvo el fin de semana en la Universidad Nacional Agraria La Molina donde dio a conocer las perspectivas económicas de la región, detalló que las políticas macroeconómicas favorecen al sector financiero y actúan en contra del sector productivo.

"Las políticas de disciplina fiscal, de alta tasa de interés y de apreciación cambiaria, favorecen al sector financiero y le aumentan su esfera de influencia, a costa de la desindustrialización de los países", recalcó.

Consideró que se reduce la participación y tamaño del Estado en la economía y al no controlar la moneda tiene que trabajar con disciplina fiscal y pasan a predominar políticas contraccionistas y reformas estructurales de privatización y extranjerización.

Las políticas de liberalización económica y las políticas de estabilización macroeconómica nos llevan a crecer por debajo de los países asiáticos, indicó el experto que fue merecedor de los premios de Investigación Económica Maestro Jesús Silva Herzog en 1985.

Explicó que la liberalización económica junto a la política macroeconómica de estabilidad ha actuado a favor del sector financiero y en detrimento de la esfera productiva.

Ello ha provocado cambios estructurales significativos, reflejados en la desindustrialización, aumento de la economía informal, señaló.

Huerta dijo que, además, se generan altos niveles de concentración del ingreso, de endeudamiento, alta dependencia del comportamiento de las variables externas, así como pérdida de manejo soberano de la política económica, entre otros.

Al subordinarse la política fiscal a cumplir los objetivos de estabilidad del tipo de cambio y reducción de la inflación, deja de responder a los objetivos de pleno empleo, distribución del ingreso, crecimiento sostenido, y mayores resultados socio-económicos, señaló.

Las políticas macroeconómicas de estabilidad actúan a favor de lo financiero y atentan contra la competitividad y dinámica de acumulación del sector productivo, lo que termina por generar problemas de sobreendeudamiento y de cartera vencida que desestabilizan al sector bancario, añadió.

El economista que ha escrito más de 190 artículos teóricos y analíticos en revistas especializadas y libros colectivos en México y el extranjero, señaló que los países latinoamericanos crecen por debajo de los asiáticos.

Las variables macroeconómicas son determinadas por el comportamiento de las variables externas, como el flujo de capitales, ya que muchas economías no tienen condiciones endógenas para estabilizar el tipo de cambio y reducir la inflación, recalcó.

De otro lado comentó que la desaceleración de la actividad económica de los países desarrollados, junto a la volatilidad de los mercados financieros internacionales trastoca el comportamiento de las variables macroeconómicas de las economías latinoamericanas.

Estas economías, dijo, se sustentan tanto en las exportaciones como en la entrada de capitales, así como el crecimiento de sus economías, evidenciando la alta vulnerabilidad en que se ha caído.

Al dejar de actuar positivamente las variables externas, no hay crecimiento económico, ni estabilidad cambiaria, ni baja inflación, ya que no se cuenta con condiciones endógenas para ello, alertó.