Señalan que en el mundo no puede haber paz mientras haya hambre

La premio nacional de Derechos Humanos y merecedora de la presea "Héroes de Compasión", otorgada por el Dalai Lama, Olga Sánchez Martínez, manifestó que "en el mundo no puede haber paz mientras haya hambre".

En entrevista, la fundadora del albergue "Jesús El Buen Pastor", señaló que irónicamente hay países que declaran la guerra a otros supuestamente en busca de la paz.

Lamentó lo ocurrido en Siria, "porque mientras los países se ponen de acuerdo para disculparse entre ellos mismos, cientos de inocentes murieron con armas químicas, es decir, no tuvieron la oportunidad ni siquiera de correr o proteger a los niños, ancianos y recién nacidos".

Sin embargo, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Paz, celebrado hoy, dijo que hay otras guerras en silencio en las que no se escucha ni un solo disparo, pero que también provoca muerte y desolación, "como la que se hace en contra de los migrantes".

Consideró que es muy difícil que los pobres puedan pensar en la paz, porque sus propias preocupaciones por sobrevivir los agobian y empujan a cometer cualquier cosa con tal de comer hoy.

"En México tenemos alrededor de 50 millones de personas en situación de pobreza y un millón de migrantes que cada año atraviesan nuestro país en busca de mejores oportunidades de vida", detalló Sánchez Martínez.

Consideró que si los gobiernos pusieran en marcha estrategias conjuntas para combatir la pobreza, el hambre, la desigualdad y el desempleo, no habría necesidad de reformas migratorias ni millonarias inversiones en materia de seguridad.

Reconoció que en los últimos años México ha encabezado a un grupo de naciones que han modificado sus leyes a favor de los migrantes.

Aunque dejó en claro que eso no ha impedido que esos grupos de extranjeros que atraviesan el país sean sometidos a explotación sexual y laboral, humillaciones, asaltos, secuestros, trata, entre otros delitos.

Olga Sánchez ha recibido también de manos del gobierno de Canadá, a través de su embajada, el premio de la Mujer del Año, en tanto que el de Australia la condecoró con la presea "Ejemplo Humano", entre otros reconocimientos.