Resaltan vocación pacifista de la política exterior mexicana

La política exterior mexicana históricamente se ha destacado por su vocación pacifista, afirmó el doctor en Relaciones Internacionales y Políticas Comparadas de la Universidad de Miami, Abelardo Rodríguez Sumano.

En entrevista con Notimex, el también miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt manifestó que la Doctrina Estrada y la Doctrina Carranza "rigen la política exterior de México, plantean la resolución pacífica de los conflictos".

Detalló que México ha tenido contribuciones importantes a la paz, como fue el Tratado de Tlatelolco, "para buscar generar un sistema de desarme nuclear en América Latina".

Resaltó la posición de México ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, "cuando estaba representado en ese momento por el entonces embajador Adolfo Aguilar Zínser, durante la invasión a Irak en 2002".

Añadió que México "reivindica el derecho internacional y por otro lado la capacidad de incidir de Naciones Unidas en la resolución de conflictos mundiales, como fue la invasión por parte de Estados Unidos en Irak".

Señaló que el país se ha pronunciado "por un robustecimiento del papel estelar de Naciones Unidas a favor de la paz mundial y apoyar los esfuerzos de diálogo, entendimiento y cooperación, en la medida de sus capacidades, como un actor regional en América del Norte y como un actor clave en la relación con Estados Unidos".

Explicó que los esfuerzos de México a favor de la paz "han sido muy importantes y prominentes.

El profesor del Centro de Estudios sobre América del Norte del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara UdeG afirmó que hay avances en el sentido de la generación de información y conocimiento sobre la paz a nivel internacional.

"En la medida que ha avanzado el sistema internacional, particularmente después de la segunda guerra mundial, queda claro que en las relaciones internacionales el tema de la paz es una de las aspiraciones más importante de las naciones del planeta", dijo.

Destacó la generación de nuevos instrumentos para la resolución de conflictos por aspectos religiosos, étnicos, económicos, de desigualdad social.

Asimismo, con la participación de instancias "como la cultura, en particular en la UNESCO desde las mismas Naciones Unidas, como un elemento fundamental para las relaciones de cooperación entre las naciones".

Indicó que ayudan a gestionar entendimientos y comprensiones mucho más amplias, en el marco de las civilizaciones, lenguajes, mitos y diversidades plurilingüísticas de las naciones que existen en el planeta".

Refirió que hay mucha más información y conocimiento sobre las distintas acepciones en la medida como se ha estudiado y comprendido la paz.

Explicó que en contraste, "después del lanzamiento de la bomba atómica en 1946, de Estados Unidos a Japón, en Hiroshima y Nagasaki, la experiencia histórica para todas las naciones del mundo, es que se ha desarrollado una carrera armamentista, nuclear, para generar la no guerra de carácter directa o confrontacional como se dio dentro de la segunda guerra mundial, es decir los países se han tenido que armar militar y nuclearmente".

"En ese sentido la paz es acechada ampliamente, no hemos vuelto a ver un conflicto como el de la segunda guerra mundial, sin embargo, actualmente existen varias naciones con capacidad nuclear, que se encuentran en el área de Asia, como Corea del Norte, China, Pakistán e India.

Expuso que uno de los problemas que obstruyen la paz en el mundo es la desigualdad económica y estructural, "es decir, no se ha resuelto el problema de la desigualdad en el mundo, no se ha resuelto el problema del desarrollo económico y social en países de África y en algunos de América Latina".

Manifestó que otro elemento que obstaculiza la paz "es que las naciones hegemónicas no han quitado el argumento de tener que intervenir militar o diplomáticamente cuando consideran que existe un acecho a la paz, es decir, existen potencias que se confieren el título de policía del mundo".

"Como hemos visto en las últimas décadas, esto ha agudizado conflictos globales o regionales, donde por ejemplo una potencia participa de manera directa e indirecta como un elemento de sus seguridad nacional", dijo.

Resaltó que después de la caída de la Unión Soviética, "dejó de ser un sistema internacional bipolar por uno multipolar con varias potencias regionales, como China e India, que han desarrollado capacidad nuclear, y tienen una presencia política y diplomática muy importante en sus regiones".

"En el caso de India con Pakistán, hay una tensión, porque ambos son países nucleares, o China que es el líder de su región", expuso.

Detalló que el sistema bipolar es ahora multipolar "y ha generado un mayor riesgo, porque ahora no lo puede controlar exclusivamente Estados Unidos, se vuelve mucho más volátil, los parámetros de la seguridad internacional, y esto implica vulnerabilidades para la paz mundial".

Indicó que es muy importante reivindicar la paz internacional "en un día de celebración, el Internacional de la Paz, ya que nos hace recordar lo frágil que se encuentra la paz internacional".

Afirmó que lo importante es reflexionar, estudiar, generar políticas públicas e impulsar acuerdos en todos los ámbitos, "que van desde los estudiosos, las organizaciones sociales, los responsables de los cuerpos diplomáticos en México y alrededor del mundo".

"Esa seguridad no es benéfica sólo para unas potencias, sino para todo el mundo, y en ese sentido el Día Internacional de la Paz permite recordar las atrocidades de Hiroshima y las tensiones que se viven en Palestina e Israel, así como las tensiones en Corea y lo frágil al mismo tiempo de la paz internacional", enfatizó.