Mantienen en Querétaro gusto por la bebida "prodigiosa"

Solicitada en las cantinas para "curar la cruda" y buscada en las boticas para atender algunos malestares estomacales, la bebida "prodigiosa" elaborada de hierbas, mantiene su gusto entre los queretanos.

Comercializada por una empresa desde 1931, algunos aún la elaboran de manera artesanal en lo que, aseguran, se convierte en casi un ritual donde las plantas se "serenan a la luz de la luna durante varios días".

Dueño de la cantina de Don Amado, una de las más antiguas de la ciudad, Juan Uribe Farfán, recuerda que a su padre le pedían la "prodigiosa" las personas que por alguna razón se sentían mal.

Refiere que no se trata de una bebida única de Querétaro, porque se realiza también en San Luis Potosí, Guanajuato y otras entidades, pero el color y el sabor de la "prodigiosa" local es diferente.

"Más amarga, pero menos fuerte, más caliente y casi negra, otras prodigiosas son verdes o de otros tonos, la nuestra es casi negra por las hierbas que usa y se puede acompañar de anís, que le cambia el sabor", explica.

Algunas cantinas y boticas queretanas la elaboraban de manera artesanal, pero son pocas las que todavía lo hacen y son esas las más buscadas, incluso por extranjeros que visitan el estado.

Para muchas personas, la bebida es medicinal, la buscan para curar la cruda, dolores estomacales, cólicos y se le considera buen remedio para curar el empacho, pero no se pueden tomar más de dos vasos porque es muy amarga.

Son pocas las personas que saben qué tipo de hierbas y raíces se utilizan para elaborar la prodigiosa. En la zona del barrio de La Cruz, la "prodigiosa" más famosa la elaboraban en la cantina El Faro, que se dice la más antigua de la ciudad.

Esa cantina cerró hace unos dos años y estaba a cargo de las hermanas Margarita, quien falleció hace unos cinco años, y "Amalita", quienes elaboraban la bebida para venderla en su negocio.

"Se tienen que dejar las raíces en alcohol, sacarlas, serenarlas dos o tres semanas, colarlas, molerlas y preparar después, pero nadie decía bien la fórmula, podía ser que cada quien la hiciera diferente", señala Juan.

Aunque cerró la cantina por no poder atenderla, Amalita aún vive y asegura que la "prodigiosa" era de las bebidas más buscadas en el negocio que tenía con su hermana, pero Manuel Hernández Muñoz era quien en realidad la preparaba.

"La prodigiosa es una hierba como la yerbabuena, la manzanilla, la Santa María, el ajenjo y decían que les caía muy bien cuando estaban crudos, que por lo amargo, cuando les dolía la barriga, porque calienta", recuerda Amalita.

Amarga, oscura y con un sabor muy particular, la prodigiosa aún se busca en las cantinas como remedio y en algunas boticas antiguas para ayudar a algunos malestares ya que se utilizaba para curar del empacho a los niños.

Para Amalita, la "prodigiosa" es una de las bebidas más importantes y con más leyendas a su alrededor, porque con su nombre hace que la gente espere más de lo que tal vez ofrezcan sus hierbas.

"La buscaban todos, hombres, mujeres, se vende muy bien, pero son muy pocos las que la saben hacer", afirma.