Protección Civil se encuentra asociada a ciclones en Yucatán

La protección civil en Yucatán se encuentra asociada de manera tradicional a la presencia de ciclones tropicales e inundaciones, pero esta idea debe cambiar, señaló el director estatal de Protección Civil, Aarón Palomo Euan.

El funcionario estatal indicó que el crecimiento de las zonas urbanas impone nuevos retos como prevenir afectaciones por incendios forestales, concentraciones masivas, incluso gasolineras.

Reiteró que el tema de la protección civil está presente en la mente de los yucatecos, sin embargo, aún se requiere de una mayor participación de su parte, para evitar diversas situaciones que pongan en riesgo su vida, como el habitar en ciénagas o zonas inundables.

"Uno de los grandes retos que tiene Yucatán es lograr el fortalecimiento de la protección civil tanto al interior de la propia dirección, como en las unidades municipales, los centros de trabajo y los escolares", dijo.

"Creemos que el reto en materia de protección civil está en cambiar la idea de que sólo somos una instancia relacionada con el clima, cuando somos una entidad que trabaja de manera integral para salvaguardar a la población en casos de emergencia, que sepa que hacer antes, durante y después de un evento", expuso.

Resaltó que se ve reflejado en el temor a que la Dirección de Protección Civil no reciba una llamada de auxilio a tiempo, "pese a que se tenga gente capacitada y se cuente con la suma de esfuerzos de los tres niveles de gobierno, cámaras empresariales y sociedad en general, para tener una buena reacción".

"Hablamos de que se puede inundar una comunidad, se puede quemar mucha más extensión territorial de la que debe ser, se puede tener un incendio de un centro de investigación y para todo ello debemos estar preparados", dijo.

Palomo Euan recordó que en la actualidad, el Comité Estatal de Huracanes se encuentra listo para atender los efectos de fenómenos ciclónicos, pues gracias a acciones como los simulacros, "hoy sabemos cuáles son nuestras debilidades y fortalezas".

Por ejemplo, dijo, "contamos con listados para saber quiénes son encargados de abrir un albergue, de llevar alimentos, de la salud, quienes son los que suministrarán atención y alimentos a los albergados, lo encargados de bombeo del agua potable".

Si bien la actividad ciclónica ha sido benévola, estamos preparados, "por eso hacemos todo tipo de simulacros y estamos listos para que cuando suceda una contingencia la afectación sea menor, pero sobre todo, salvaguardar la vida de los yucatecos".

Primero la gente, la integridad física y estamos preparados con la sociedad en general, las cámaras empresariales se han involucrado, coordinados con las unidades municipales de protección, e instancias federales como la Conagua.

En la actualidad, refirió, crecimos de 35 a 50 albergues, que en conjunto tienen la capacidad para atender a 10 mil personas, a los que se suman más de mil albergues municipales conformados por diversas instancias.

Así, las zonas de mayor preocupación también se concentran en la costa, el llamado Cono Sur y el oriente del estado, donde "históricamente las comunidades son más vulnerables", resaltó el funcionario.

"Es precisamente donde nos falta más difusión para lograr que el ciudadano asuma su responsabilidad y entienda que la protección civil somos todos, sociedad, gobierno, el sector productivo y mientras más avance la cultura de la protección, de mejor manera podrán prevenirse efectos adversos", dijo.

La protección civil, manifestó, no sólo es la cuestión climática, son también los incendios, los eventos socio-organizativos, los químicos, los bacteriológicos.

"En lo personal, me preocupan más los incendios forestales que puedan llegar a una población y tengamos que recurrir a las fuerzas armadas para atender el problema, el fuego es arrasador y me preocupa mucho esa parte", expresó.

Pero también está el riesgo a la vida humana que está latente con la posibilidad de gases y explosiones súbita, en especial cuando hablamos que muchas de las gasolineras que están en zonas densamente pobladas.

Uno de los grandes retos, refirió, está en que las autoridades municipales impidan la edificación de zonas habitacionales en áreas de riesgo como por ejemplo, en ciénagas o áreas inundables.