Recibe nicaragüense Premio Iberoamericano en Derechos Humanos

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) entregó el "Premio Iberoamericano en Derechos Humanos y Cultura de Paz" a la luchadora social nicaragüense Mirna Kay Cunningham Kain, por su trabajo a favor de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas de esa nación.

Al recibir la presea la galardonada destacó que cada reconocimiento "es un compromiso más y realmente lo asumo de continuar luchando como mujer indígena, como ciudadana de esta parte del mundo, de Iberoamérica".

Recordó que en 2013 se cumplen 26 años del proceso de autonomía de los pueblos indígenas en Nicaragua, tiempo invertido en realizar las negociaciones de consolidación de la paz.

"Veintiséis años de negociaciones internas para comenzar a aceptarnos los que estamos enfrentados en una guerra, 26 años para construir nuestras propias instituciones, 26 años para entender que efectivamente la paz no se conquista sólo con el cambio de una ley", aseveró.

En un comunicado, la CDHDF dio a conocer que la premiada destaca por su méritos como universitaria, investigadora, salubrista, parlamentaria y luchadora social a favor de los derechos humanos de los pueblos indígenas del país centroamericano.

Señaló que "con el triunfo de la Revolución Sandinista, causa a la que se adhirió política y profesionalmente, asumió la Dirección de Investigación y Planeación en el Ministerio de Salud Pública, cargo que dejaría para convertirse en la primera mujer gobernadora miskita de la Región Autónoma".

Actualmente se desempeña como presidenta del Centro para la Autonomía y Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CADPI), desde donde impulsa proyectos de comunicación intercultural, revitalización cultural, derechos de las mujeres indígenas y cambio climático.

Al tomar la palabra durante la ceremonia de entrega del premio, el titular de la CDHDF, Luis González Placencia, consideró "sorprendente" en como las personas se vinculan violentamente con las soluciones a los problemas.

En este sentido, agregó, "la manera en la que las personas suelen pensar, proponer, pedir y exigir que los conflictos se resuelvan de manera violenta", dijo.

Por ello, el ombudsman capitalino consideró que es fundamental que en el país se hable de paz, a fin de encontrar los mecanismos para su construcción colectiva.

Para la entrega del Premio Iberoamericano en Derechos Humanos y Cultura de Paz se recibieron 17 postulaciones de seis diferentes países, 15 de ellas de personas físicas y el resto de Organizaciones de la Sociedad Civil.

El galardón se otorgó en el marco del 20 aniversario de la CDHDF y el 25 de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.