Aplaude Le Monde pasos de Francisco para "poner al día" a la Iglesia

El papa Francisco continúa dando pasos pequeños para "una puesta al día" de la Iglesia católica y si logra una nueva práctica abrirá una era inédita, pero aún tendrá que superar mucha resistencia interna, opinó hoy el periódico Le Monde.

En su editorial "La puesta al día del papa Francisco", el rotativo francés celebró que el Pontífice lleve seis meses, desde su elección, impulsando una "actualización" de la Iglesia, "no de pensamiento, sino de su forma de ser".

El diario refirió que el obispo de Roma reiteró en una entrevista publicada este viernes que la prioridad de su pontificado es "tener la capacidad de sanar las heridas y recalentar los corazones de los fieles, la cercanía, la convivencia".

"Veo a la Iglesia, dijo el papa, como un hospital de campaña después de una batalla", destacó Le Monde y recordó que Francisco no ha abordado, por ahora, ningún dogma de la Iglesia católica, pues juzga innecesario hablar de eso sin interrupción.

Para el Sumo Pontífice, y el cambio de discurso en este punto es crucial, las reformas estructurales son "secundarias", la primera reforma debe ser "la manera de ser", indicó el periódico y mencionó como ejemplo las declaraciones que hizo a su regreso de Brasil.

Cuando volvía a Roma, a finales de julio pasado, el prelado de formación jesuita dijo "¿quién soy yo para juzgar a una persona gay si es una persona de buena voluntad?", recordó.

Subrayó que el Papa ha mantenido un discurso de apertura sobre homosexualidad, divorcios, segundos matrimonios e incluso abortos, con el que claramente transmite la doctrina social de la Iglesia católica antes de la doctrina moral.

Con ello reafirma que su misión evangélica busca un nuevo equilibrio, pues de lo contrario "el edificio moral de la Iglesia podría derrumbarse como un castillo de naipes, perder la frescura y el gusto del Evangelio".

Otro gesto de apertura, aludió el diario, llegó el pasado 11 de septiembre, cuando el nuevo número dos de El Vaticano, Pietro Parolin, dijo que el celibato sacerdotal "no es un dogma", sino un precepto que puede ser discutido.

El mismo día, el Papa recibió al sacerdote peruano Gustavo Gutiiérrez quien es considerado el padre de la teología de la liberación, previamente prohibida en El Vaticano, añadió.

El papa, quien hace hincapié en el discernimiento y quiere darle tiempo al tiempo, "no se esconde en un buen jesuita, es astuto y puede ser autoritario, pero insiste en la consulta que él juzga esencial", consideró.

"Si Francisco acompaña su discurso con una nueva práctica, abrirá una era inédita. Sin embargo, para lograrlo deberá vencer, especialmente en el seno de la Curia Romana, todavía mucha resistencia interna", concluyó Le Monde.