Participaría acusado de genocidio en Asamblea General de la ONU

El presidente de Sudan, Omar al-Bashir, acusado por la Corte Penal Internacional de genocidio y crímenes de guerra cometidos en Darfur, busca representar a su país en la Asamblea General de ONU, que inicia la próxima semana.

La intención de Bashir, quien ha solicitado una visa al gobierno de Estados Unidos, ha generado polémica entre grupos civiles, que exigen a miembros de la Asamblea General rechazar su participación y al presidente sudanés entregarse ante la justicia internacional.

El grupo Amnistía Internacional (AI) indicó este viernes que la decisión es "repugnante y un grave insulto a los miles de personas ejecutadas ilegalmente, a los millones de desplazados y a las innumerables mujeres y niños violados en Darfur en la última década".

De acuerdo con este organismo, sería una burla que Bashir participara en el debate general de la ONU, luego de que el Consejo de Seguridad de este organismo refirió la situación de Darfur a la Corte Penal Internacional (CPI).

Expresó por ello que todo diplomático que se reúna con Bashir debe presionarlo para que se rinda ante la CPI, localizada en la ciudad de La Haya.

Por su parte, Human Rights Watch (HRW) expresó que los miembros de la ONU deben públicamente oponerse a la asistencia de Bashir, y dejar en claro que no participarían en ningún acto en que estuviera incluido el presidente sudanés.

"Si Bashir se presenta a la Asamblea General, sería un descarado desafío para los esfuerzos del Consejo de Seguridad de promover la justicia por crímenes en Darfur. Lo último que la ONU necesita es la visita de un prófugo de la CPI", dijo Elise Keppler, del programa de justicia internacional de HRW.

Iniciado en la década de los ochenta, el conflicto en Darfur alcanzó su más grave punto en 2003, cuando se calculó que la violencia había causado en total la muerte de casi medio millón de personas en esa región de Sudán.

Bashir ha sido señalado de instigar parte de la violencia, y de financiar milicias que atacan a grupos que considera opositores. La CPI emitió ya dos órdenes de arresto en su contra, por crímenes contra la humanidad y por genocidio.