Preocupa a Banxico pronunciada desaceleración de economía mexicana

La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) reconoce que la desaceleración de la actividad económica en México fue más rápida y pronunciada de lo que se anticipaba, lo que llevó a este instituto reducir su tasa de interés referencial de 4.0 a 3.75 por ciento.

Sin embargo, de acuerdo con la Minuta número 22 de la Reunión de la Junta de Gobierno del Banxico, con motivo de la decisión de política monetaria anunciada el 6 de septiembre de 2013, se llegó de forma dividida a esta baja de la tasa de interés referencial.

Sin embargo, la mayoría de los miembros prevé que el crecimiento de la actividad económica para 2013 en su conjunto sea considerablemente inferior a la proyección publicada recientemente en el último Informe sobre la Inflación del Banco de México.

Asimismo, la mayoría añadió que también anticipa que el crecimiento para 2014 se sitúe por debajo de lo señalado en dicho Informe.

De acuerdo con los miembros de la Junta, entre los principales factores que han frenado la economía destacan la debilidad de la demanda externa, el rezago en la ejecución del gasto público y la contracción en el sector de la construcción.

Además, la mayoría de los miembros consideró que el escenario para la economía mexicana es tal que no se anticipan presiones generalizadas sobre la inflación en el futuro próximo.

A decir de Santander Grupo Financiero la información en las Minutas refleja las preocupaciones de los integrantes de la Junta relativas al bajo desempeño de la actividad económica.

Que, agrega, junto con la decisión de la Reserva Federal de no modificar su programa de compra mensual de bonos, fortalece su expectativa en cuanto a que el Banco de México recortará nuevamente la tasa de fondeo en 25 puntos base durante su anuncio de política monetaria del próximo 25 de octubre.

Todos los miembros concordaron en que la expectativa del inicio de un retiro gradual del estímulo monetario por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos ha continuado generando volatilidad en los mercados financieros internacionales.

En ese contexto, coincidieron en que se acentuó la desaceleración de la actividad económica mexicana en el segundo trimestre del año y destacaron la disminución en la inflación general anual, además de que la mayoría apuntó que la inflación subyacente se ubica en niveles históricamente bajos.

También se revela que la mayoría de los miembros de la Junta coincidió en que la holgura en la economía se ha ampliado de manera importante y anticipan que ésta se mantenga por un tiempo prolongado.

"Así, la mayoría de los miembros concluyó que existe margen para reducir el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día sin comprometer la convergencia de la inflación al objetivo de 3.0 por ciento".

Todos los miembros de la Junta concordaron en que la expectativa del inicio de un retiro gradual del estímulo monetario en Estados Unidos en el futuro cercano ha propiciado volatilidad en los mercados financieros internacionales.

La mayoría subrayó que los mensajes de la Reserva Federal en ese sentido han ocasionado importantes aumentos en las tasas de interés de mediano y largo plazo de diversos países y depreciaciones en sus tipos de cambio, sobre todo en las economías emergentes, incluido México.

No obstante, algunos miembros de la Junta consideraron conveniente mantener sin cambio la tasa de referencia, ante el posible ajuste de la política monetaria por parte de la Reserva Federal y el riesgo de un nuevo episodio de turbulencia resultado de otros factores externos e internos.

Agregaron que la volatilidad en los mercados financieros podría afectar el tipo de cambio, y posiblemente llegar a tener efectos sobre la inflación por encima de lo previsto e incidir sobre la estabilidad financiera.

En ese contexto, otro miembro concordó sobre los posibles riesgos asociados al cambio en la política monetaria en Estados Unidos y añadió que un relajamiento en la política monetaria de México podría ocasionar una mayor debilidad del peso y salidas de capitales afectando la estabilidad financiera y de precios.

Inclusive, añadió, podría presentarse el riesgo de entrar en un escenario de estanflación, por lo que consideró que no es adecuado reducir la tasa de referencia en este momento.