Genera tensión entre Colombia y FARC lentitud en diálogo de paz

El gobierno colombiano cerró un nuevo ciclo en los diálogos de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), marcado por la tensión ante los pocos avances en la mesa, afirmó hoy el diario local El Tiempo.

El rotativo colombiano aseguró que mientras el delegado oficial Humberto de La Calle hizo reparos a la falta de eficacia en las conversaciones, el delegado de las FARC, Iván Márquez, cuestionó las propuestas unilaterales en el diálogo.

"Si bien el mensaje conjunto al terminar la ronda 14, ayer jueves, indica que avanzan en la redacción de acuerdos, los mensajes por separado dejan claro un muto inconformismo sobre la manera como está transcurriendo la mesa de La Habana", apuntó.

Sostuvo que "es evidente que el equipo oficial está cada vez más insatisfecho con el lento avance en la agenda de negociación", la cual el gobierno del presidente Juan Manuel Santos esperaba tener evacuada a finales de este año.

Las FARC tampoco han bajado la incomodidad por la "unilateralidad" del gobierno en el Marco Jurídico para la Paz y el referendo para que los colombianos se pronuncien sobre los eventuales acuerdos", en los comicios del año entrante, añadió.

El Tiempo resaltó el reclamo a las FARC que hizo el jefe de la delegación oficial antes de abandonar La Habana, cuando afirmó que se han cumplido 11 meses desde la instalación formal de estas conversaciones, con falta de eficacia a la vista.

"Y en una clara advertencia sobre la sostenibilidad del proceso de paz en medio de esta situación, (De La Calle) añadió que la paciencia de los colombianos no es infinita", indicó el periódico, en un análisis sobre el avance de los diálogos de paz.

Precisó que las FARC no se quedaron atrás e hicieron público este jueves su malestar, al referirse de nuevo al marco jurídico para la paz y al referendo para refrendar los eventuales acuerdos, como "imposiciones" del gobierno colombiano.

Para el diario, es un hecho que las partes "siguen sin ajustar las cargas en la mesa" y "están exponiendo públicamente su recíproca impaciencia. Y probablemente lo hacen para presionar decisiones en la próxima ronda", del 3 de octubre próximo.