Vive edil de Santiago con su "alma dividida" entre Chile y México

La alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, hija de un fallecido ex ministro del gobierno de Salvador Allende, afirmó que "tengo el alma dividida entre Chile y México", donde recibió "pruebas de amistad y solidaridad" durante su exilio.

En entrevista con Notimex, la edil del opositor Partido por la Democracia (PPD) admitió que "tengo el alma dividida entre Chile y México, donde viví años de mi exilio y donde recibimos, yo y mi familia, emocionantes pruebas de amistad, solidaridad y cariño".

La hija del fallecido ex ministro de Defensa, José Tohá, quien fue asesinado por agentes de la represión dictatorial en 1974, recordó que tras el golpe de Estado en Chile del 11 de septiembre de 1973 se vio forzada a salir de su país, con sólo ocho años de edad.

Junto a su madre, la antropóloga Victoria Morales, la actual alcaldesa de Santiago vivió cinco años en México, periodo que aseguró recordar como "la mayoría de mi infancia".

"Fue cuando nosotros nos rehicimos como familia. Fueron años muy importantes los años que viví en México", recalcó Tohá, tras destacar la calidez del pueblo mexicano para recibir a quienes huían de la represión del régimen militar chileno (1973-1990).

"México fue algo impresionante. Fue un país, con los chilenos, de una calidez que nos hizo a todos sentirnos en un tratamiento de recuperación hecho por la forma en que ese pueblo nos recibió, nos acogió y nos apoyó", enfatizó.

Sostuvo que México "tiene una especie de tradición instalada de acoger a los refugiados", que se había inaugurado con la guerra civil española, y que después se desarrolló con la ola de golpes de Estado que azotó a Latinoamérica en la década de los años 70.

Tohá recordó que en esa década, el entonces mandatario mexicano Luis Echeverría "había tenido contacto con el presidente (chileno) Salvador Allende, quien había ido a México y se había desarrollado una sintonía".

"Eso se tradujo después en una política muy activa de acogimiento y apoyo a los chilenos", tras la asonada golpista que derrocó a Allende en 1973, añadió la también politóloga, ex diputada por el PPD y ex ministra del gobierno de Michelle Bachelet (2006-2010).

Sostuvo que ese favorable escenario "permitió que nos pudiéramos instalar (en México), para que en esos primeros años, en que estábamos todos tan choqueados, tan débiles, tan golpeados, pudiéramos rehacer nuestras vidas".

"Es por ello que todos los que vivimos en México tenemos el alma dividida, entre la chilenidad y el mexicanismo", enfatizó Tohá, al reconocer que "Chile todavía tiene una deuda enorme de reconocimiento y gratitud con lo que hizo el mundo por nosotros".

La alcaldesa consideró que "todavía no se ha tomado conciencia de la forma excepcional en que en todos los continentes se asumió como propia la historia de nuestro golpe y se actuó activamente a favor de la solidaridad y también en apoyo a la lucha por la democracia".

"Primero acogiendo a los refugiados, a los exiliados, después apoyándolos en sus organizaciones y luego respaldando la labor que hacía aquí (en Chile) la oposición por la recuperación de la democracia", apuntó la edil capitalina.

Subrayó que "generaciones enteras en Latinoamérica, en Europa y otros continentes se tomaron la causa chilena como propia. Y creo que es algo que tenemos que incorporar en nuestra lectura de la historia del golpe de Estado" de 1973.

"La nuestra es una historia de tragedia, pero es también una historia de mucha solidaridad y de heroísmo que estuvieron de parte de personas que podrían haberse desentendido por completo de lo que nos estaba sucediendo como chilenos", enfatizó Tohá.