Se registran intensos combates en el sur de Filipinas por sexto día

Intensos combates entre las tropas gubernamentales y los rebeldes musulmanes del Frente Moro de Liberación Nacional (MNLF) se registraron por sexto día consecutivo en la ciudad de Zamboanga, en el sur de Filipinas.

Los enfrentamientos se producen horas después de que el secretario filipino de Defensa, Voltaire Gazmin, señaló que es posible la implementación de un alto al fuego y discutir una "solución pacífica" de la crisis.

"Se puede implementar el alto el fuego, pero vamos a dejar de disparar sólo cuando ellos dejen de disparar", dijo Gazmin en una entrevista a la televisión local, al precisar que no habló con el líder del MNLF, Nur Misuari, como lo adelantó el vicepresidente Jejomar Binay.

El secretario de Defensa destacó la necesidad de una "solución pacífica", luego que los intensos combates han dejado 52 personas muertas y otras 56 hericas. Cerca de 60 mil personas han huido de sus hogares a raíz de la crisis.

"Todos somos gente pacífica. Queremos una solución pacífica para de esta manera no perder vidas de forma innecesaria. Tomamos todas las medidas para evitar la confrontación, pero si ellos dejan de disparar, vamos a dejar de disparar", insistió.

El teniente coronel Ramón Zagala, portavoz de las Fuerzas Armadas, indicó que no había ninguna directiva para un alto el fuego, mientras las tropas continúan con la "ofensiva calibrada" ordenada por el presidente y comandante en jefe Benigno Aquino III.

"No hemos recibido ningún pedido todavía (un alto el fuego). Los ataques del MNLF continúan y las fuerzas armadas realizan una ofensiva calibrada para evitar que la vida de los civiles esté en peligro", afirmó Zagala al periódico Philippine Daily Inquirer.

Zagala reiteró que el presidente Aquino manifestó que la preocupación primordial del gobierno, en medio de la crisis que estalló el lunes pasado en la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas, es la seguridad de los civiles.

El vicepresidente Binay, por su parte, adelantó que viajará este sábado a la zona del conflicto para alcanzar una solución pacífica con los rebeldes musulmanes que buscan la independencia de Mindanao, que fue sede del antiguo sultanato de Jolo.

Binay fue compañero en la universidad del líder del Frente Moro, una escisión del Frente Moro de Liberación Islámica que en la actualidad negocia con el gobierno de Manila un amplio acuerdo de paz.

"Voy a volar este sábado a Zamboanga para que podamos comenzar a discutir los detalles y los mecanismos", para cesar los enfrentamientos, añadió.

Unos 200 rebeldes del MNLF atacaron zonas residenciales de la ciudad de Zamboanga alrededor la medianoche del domingo, y habían previsto inicialmente izar su bandera para declarar la independencia de la República de Filipinas, pero fue frustrado.

Los rebeldes, sin embargo, han secuestrado a unos 200 residentes, que los han utilizado como escudos humanos con lo cual evitaron que las tropas lancen una ofensiva a gran escala.