"No soy asesina", afirma la joven estadunidense Amanda Knox

La joven estadunidense Amanda Knox, convicta por el asesinato de su amiga británica Meredith Kercher, rompió hoy por primera vez el silencio para declararse inocente, a pesar de que busca ser reenjuiciada por la Suprema Corte de Italia.

"La libertad por la que estoy más agradecida tiene que ver con reclamar mi identidad: no soy una asesina", dijo en una entrevista con la revista People.

"En la corte fui llamada una mentirosa, una asesina y un demonio; en la prensa fui llamada una rara, una prostituta celosa. De súbito, no era yo", sostuvo la joven de 25 años residente de Seattle, Washington.

Knox fue declarada culpable originalmente por la muerte de Kercher, encontrada asesinada con 47 puñaladas en Perugia, Italia, en lo que fue descrito por los fiscales como una escena sexualmente macabra.

Su novio Raffaele Sollecito y otro amigo, Rudy Guede, de Costa de Marfil, también fueron encontrados culpables. Este último purga una condena de 16 años de cárcel.

Pero su sentencia de 26 años de prisión fue revocada por tecnicismos y puesta en libertad después de cumplir cuatro años en la cárcel, en octubre de 2011.

Sin embargo, en marzo pasado, la Suprema Corte de Italia decidió reabrir el caso en una corte inferior para ella y Sollecito.

Knox dijo en una entrevista separada con la cadena ABC que al escuchar la decisión del máximo tribunal italiano sintió como si tuviera que caminar nuevamente sobre un campo con alambre de púas.

La joven publicó recientemente su libro autobiográfico "Esperando ser escuchada", por el que recibió unos cuatro millones de dólares, según reportes de prensa.