Se cumple una década sin el talento polifacético de Leni Riefenstahl

La cineasta, actriz y fotógrafa alemana Leni Riefenstahl, quien se obsesionó con filmar y retratar al pueblo nubio de Sudán, es recordada a 10 años de su muerte, por haber quebrantado los esquemas de la imagen.

Originaria de Berlín, Alemania, Riefenstahl nació el 22 de agosto de 1902; su trayectoria artística incluyó el ballet, la actuación, la dirección cinematográfica y fotografía.

Como actriz protagonizó un gran número películas mudas del director Arnold Frank, de quien aprendió los entresijos de la dirección cinematográfica.

Entre otras películas participó en: "Trag´die im hause Habsburg" (1924), "Heilige berg, der" (1926), "Groáe sprung, der" (1927), "Schicksal derer von Habsburg, das" (1928), "Weiáe h"lle vom piz palü, die" (1929) y "Stürme über dem Mont Blanc" (1930).

En 1932 debutó como directora con el filme "Das Blaue Licht"; el rodaje se realizó entre Brenta Dolomites, en Ticino, Suiza, y Sarntal, Italia.

En ese año tuvo un encuentro que marcó el resto de su vida. Estaba a punto de salir de viaje hacia Groenlandia, cuando recibió una sorprendente invitación: Adolfo Hitler (1889-1945) quería conocerla.

De acuerdo con sus biógrafos, Hitler era un gran admirador de sus películas y estaba impresionado por la valentía de Riefenstahl, quien se resistía a dejarse dominar y a las presiones de la industria cinematográfica.

A partir de ese momento generaron una sólida amistad, se volvieron a ver medio año después y él le ofreció filmar la concentración del Partido Nazi en Núremberg; ella es autora de "El triunfo de la voluntad", uno de los documentales propagandísticos más efectivos que se hayan hecho sobre el régimen de la Alemania nazi.

En España rodó "Tierra baja", película que acabó aparcada por falta de financiamiento. Su siguiente obra importante como directora fue "Olympia" (1938), en la que filmó los Juegos Olímpicos de Berlín 1936.

Una vez terminada la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Riefenstahl tuvo problemas en su vida privada, su matrimonio fracasó, y el gobierno francés se empeñó en enjuiciarla por su vinculación al régimen nazi, aunque ella en numerosas ocasiones mencionó que sus filmes y trabajos sólo habían sido producto de un servicio profesional contratado.

Tras una serie de juicios y encarcelamientos, finalmente, en 1948, fue eximida de culpabilidad; no obstante, se le confiscaron todos sus bienes.

En 1950, Riefenstahl trató de reconstruir su carrera y se introdujo en el mundo de la fotografía. En 1961 viajó a África, donde se filmaron exteriores para la película "Cargamento negro", que nunca fue presentada.

Tras la decepción decidió abandonar el mundo del cine e iniciar una carrera como fotógrafa, una de sus obras más destacadas fue "The last of the Nuba" (1974), una serie de imágenes que tomó durante su estancia en África.

Fiel a su pasión por el mundo submarino, Riefenstahl dedicó gran parte de su obra a ese entorno. En 1977, al cumplir 75 años, presentó su primera publicación con imágenes subacuáticas, "Jardines de coral".

En la última etapa de su vida publicó "Memorias", libro en el que negó su colaboración con el nazismo. Además de éste publicó volúmenes biográficos que reiteraban su negativa de haber pertenecido al Partido Nazi y a que fuera antisemita.

En la celebración de su cumpleaños número 100 publicó "Impresiones bajo el agua", libro fotográfico sobre la vida marina. Un año después, el 8 de septiembre de 2003, falleció en su casa de Poecking, Baviera.