Nuevas generaciones chilenas mantienen memoria del golpe de 1973

A 40 años del golpe de Estado de 1973 contra el presidente chileno Salvador Allende, los principales actores de los hechos están muertos, pero sus descendientes guardan viva la memoria, aseveró la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá.

"Existe un cambio generacional y es impresionante que ese cambio no haya traído un mayor olvido de la historia de lo que vivimos en Chile en 1973, sino por el contrario, ha traído una nueva apertura a conectarse con lo que pasó en esos años", comentó Tohá a Notimex.

La funcionaria agregó que "el hecho que haya un cambio generacional es la ley de la vida. Lo interesante es que las nuevas generaciones están mostrando más interés y no menos interés por asumir esa historia que tenemos como país".

La edil, quien vivió varios años en México, es hija del ex ministro de Interior y Defensa del presidente Allende, el periodista José Tohá, quien fue asesinado por estrangulamiento en el Hospital Militar el 15 de marzo de 1974.

Respecto a su visión personal de los hechos del 11 de septiembre de 1973, comentó: "para mí, el golpe de Estado, por donde estaba situada mi familia, por donde me situaba yo como niñita entonces, significó que el mundo en que yo vivía se destruyó".

"No sólo mi padre estuvo preso y fue posteriormente asesinado. Todo nuestro entorno fue preso, asesinado, exiliado, perseguido. Nunca más la vida volvió a tener una normalidad. No había ninguna familia en torno mío que no estuviera golpeada", recordó la alcaldesa.

"Esta historia, que es mía, la vivió mucha gente en Chile, para los cuales en ese momento su mundo se desarmó. Y hubo que reconstruirlo después a pedazos, pero reconstruir un mundo que fue distinto, nunca más volvió a ser el mismo", acotó.

Con motivo del 40 aniversario del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, apuntó Tohá, "se han traído a la memoria los episodios de esa época y se vuelven a valorar, a debatir, eso es lo que sorprende".

Para la ex dirigente estudiantil y destacada luchadora contra la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), en la actualidad se deberían abrir debates respecto a lo que ocurrió en el pasado en este país sudamericano.

"Aún seguimos siendo una sociedad a la que complican las diferencias y no logramos resolverlas, y nuestro sistema institucional basa su solidez en evitar que esas diferencias se procesen, evitar que se den ciertos debates, y eso no es sustentable", sostuvo.

"Yo creo que ese es el hilo nuevo, por decirlo así, que ha tenido esta nueva era de rescate, de visibilización de la memoria del golpe de Estado", afirmó Tohá, ex dirigente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile.

Enfatizó que "hay que descubrir que esto no es sólo un tema de casos de derechos humanos que hay que resolver, se trata de heridas profundas de la sociedad chilena que van más allá de las víctimas y de los victimarios".