Con la derrota ante Honduras, el "gigante" de Concacaf ha muerto

El "gigante" ha muerto, José Manuel de la Torre, los directivos del futbol mexicanos y los dueños se han encargado de acabar con un equipo que antes inspiraba miedo, ahora solo burlas y humillaciones en el mismo estadio Azteca, un lugar que ya no pesa, según opiniones del público.

Hasta hace apenas un año todo era casi perfecto, tras superar sin problema alguno, la tercera fase de clasificación de la Concacaf, el 2013 se vislumbraba como algo lleno de éxitos, una simple y llana utopía.

Tras tres partidos en blanco en este hexagonal final, Oribe Peralta se encargó de terminar con esa sequía de goles, y todo parecía que regresaba a la normalidad.

Sin embargo, fuera de eso, el equipo había sido inoperante, falto de idea futbolística, la misma historia de todo este año con el "Chepo" en el banquillo, de donde salen pocas variantes para darle vuelta a una situación cuando las cosas no caminan aseguran algunas voces.

Cuando no pasaba nada en el segundo tiempo, De la Torre decidió sacar a Christian Giménez, Carlos Salcido cometer un error, secundado por Jesús Corona, para así marcar el empate de Honduras.

Instantes después, Diego Reyes se contagió y le abrió las puertas a la voltereta, con lo cual la tribuna mezcló sus gritos de "si se puede", con, "fuera 'Chepo'", una petición que fue hecha en su momento y que no fue atendida.

Sin líderes en el campo, México ya no pudo hacer nada para sufrir su segunda derrota en el estadio Azteca en un partido oficial, la primera ante Costa Rica el 16 de junio de 2001 también en un hexagonal final, con lo cual está más lejos que nunca de Brasil 2014 y más cerca del fracaso más grande su historia futbolística.