Banxico disminuye a 3.75% tasa de referencia

La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió disminuir en 25 puntos base el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día a un nivel de 3.75 por ciento, ya que se prevé que el crecimiento económico para 2013 en su conjunto sea considerablemente inferior a la proyectado por el instituto.

Esta decisión de Política Monetaria sorprende a la mayoría de los analistas que descartaban un movimiento de la tasa de 4.0 por ciento, que se mantenía desde marzo pasado cuando el instituto central decidió bajarla 50 puntos base.

De hecho, en la encuesta de Expectativas de Banamex dada a conocer ayer, el consenso reiteró su expectativa donde Banxico se mantendría sin dictar cambios en la tasa de fondeo por el resto del año y hasta noviembre de 2014 con un alza de 25 puntos base.

No obstante, en su anuncio de Banxico refiere que "el debilitamiento de la actividad económica en México se intensificó de manera significativa durante el segundo trimestre de 2013", -en el que el Producto Interno Bruto (PIB) registró una contracción de 0.74 por ciento, su primera caída desde principios de 2009-.

De ahí, comenta, dado que anticipa que el mayor grado de holgura en la economía prevalezca por un periodo prolongado, junto con la expectativa de avances significativos en el fortalecimiento estructural de las finanzas públicas, la Junta de Gobierno decidió disminuir la tasa.

Subraya que la Junta considera que con este menor nivel del objetivo para la referida tasa de interés, la postura monetaria es congruente con una convergencia eficiente de la inflación a la meta permanente de 3.0 por ciento.

Y advierte que hacia adelante, la Junta estará atenta a las implicaciones que sobre las previsiones para la inflación tengan tanto la evolución de la actividad económica, como la postura monetaria relativa de México frente a otros países, con el fin de estar en condiciones de alcanzar la meta de inflación señalada.

El instituto central destaca que el debilitamiento de la economía se dio de manera más rápida y profunda que lo anticipado y obedeció a una serie de factores adversos tanto internos como externos, por lo que como resultado de esta contracción la holgura en la economía se ha ampliado de manera importante.

Así, reconoce, "se considera que los riesgos a la baja para la actividad económica en México se han incrementado".

Si bien, anticipa que durante la segunda parte del año y el próximo la actividad económica en México muestre una recuperación, a pesar de ello, prevé que el crecimiento económico para 2013 en su conjunto sea considerablemente inferior a la proyección publicada recientemente por el Banxico en su último Informe sobre la Inflación Abril-Junio de 2013.

De ahí, reitera, que se espere un amplio grado de holgura en la economía por un periodo prolongado, lo que apunta a una trayectoria para la inflación en los próximos meses por debajo de la que se pronosticaba previamente.

En lo que respecta al componente subyacente, que es el que refleja de mejor forma la tendencia de la inflación en el largo plazo, se espera que se mantenga en niveles históricamente bajos gracias a la ausencia de presiones provenientes de la demanda agregada en los próximos 18 meses.

Adelanta que existe la posibilidad de que ocurran en el futuro cercano cambios en precios relativos resultantes de una reforma fiscal, pero se estima que, en su caso, el impacto sobre la inflación sería transitorio y difícilmente se presentarían efectos de segundo orden.

Así que aclara que "considerando que el Banco de México permanecerá atento a que no ocurran dichos efectos, y que el fortalecimiento estructural de las finanzas públicas significaría un apoyo relevante al proceso de convergencia de la inflación a su meta de 3.0 por ciento, se anticipa que las expectativas de inflación de mediano y largo plazo permanezcan estables".

Por lo que se refiere a los riesgos para la inflación, precisa que en el corto plazo existe la posibilidad de que el debilitamiento de la actividad económica en México sea mayor y se prolongue más allá de lo esperado podría provocar presiones a la baja.

Adicionalmente, en el mediano plazo, avances en el proceso de reformas estructurales podrían contribuir a una menor inflación, señala.

Sin embargo, reconoce que ante la mayor volatilidad en los mercados financieros internacionales, no pueden descartarse ajustes en el tipo de cambio con su consecuente efecto sobre la inflación, aunque sería de esperarse un efecto reducido derivado del bajo traspaso de variaciones cambiarias a la inflación.

"En suma, se considera que ha mejorado el balance de riesgos para la inflación en el horizonte en que tiene efecto la política monetaria", subraya.