Califica excolaborador de Pinochet como gesto electoral pedir perdón

El general en retiro del Ejército de Chile, Guillermo Garín, calificó como "gestos político-electorales" las expresiones de perdón formuladas por políticos de diversos sectores por lo ocurrido en el régimen militar (1973-1990).

"No comprendo mucho esto de pedir perdón por cosas que las personas no han hecho, por cosas que pueden haber perjudicado a otros o cosas que no les consta", dijo a Notimex Garín, quien fue un cercano colaborador del fallecido exdictador Augusto Pinochet.

"Uno pide perdón cuando efectivamente tiene responsabilidades directas, cuando se le ha hecho daño a alguien, cuando ha omitido un conocimiento real que conste efectivamente de alguna cosa que ha dañado a terceras personas", enfatizó.

El general en retiro, quien estuvo 44 años en el Ejército, fue uno de los colaboradores más cercanos de Pinochet cuando éste ejerció la Presidencia de Chile, razón por la cual ocupó altos cargos como jefe de la Casa Militar y la Vicecomandancia de la institución castrense.

Actual vicepresidente de la Fundación Presidente Pinochet, el exuniformado se refirió al tema del perdón con motivo de los 40 años del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 que derrocó al presidente socialista Salvador Allende.

Una vez retirado del Ejército, Pinochet le pidió que asumiera la coordinación de su defensa en los juicios por violaciones a los derechos humanos y en el llamado "Caso Riggs" por el dinero que tenía el exdictador en un banco estadunidense.

Garín, de 76 años de edad y que pasó a retiro en 1998, acotó que las peticiones de perdón formuladas por algunos políticos en los últimos días no las comprende mucho y "no tienen mucho efecto, salvo un efecto político momentáneo".

Subrayó que "si uno anda tratando de hacer lo que es políticamente correcto, hay que dimensionar bien las cosas porque cuando se realizan este tipo de declaraciones en busca de votos o del afecto del electorado, hay que tener cuidado".

Advirtió que con este tipo de actitudes los políticos "pierden votos seguros. Es bien difícil captar votos de la izquierda con este tipo de declaraciones porque también van a perder votos por el otro lado, de gente que efectivamente no concuerda con este tipo de actitudes".

A cinco días de conmemorarse el 40 aniversario del golpe de Estado, Garín dijo que "Chile debería agradecer" esa acción militar contra Allende y su gobierno "marxista-leninista", ya que gracias a ella hoy se disfruta "de libertad plena" en el país sudamericano.

A fines de agosto pasado, en la presentación de un libro, el senador derechista Hernán Larraín pidió perdón "por lo que haya hecho o por omitir lo que debía hacer" durante los años de la dictadura militar (1973-1990).

"Si ayuda pedir perdón, también libera saber perdonar, por eso ¿por qué no dar un paso personal en lugar de esperar que otros hagan lo que uno quiere oír?", acotó el dirigente histórico del oficialista partido Unión Demócrata Independiente (UDI).

Agregó: "Pido perdón por no haber colaborado de forma suficiente a la reconciliación en mi trabajo y también pido perdón por no haber sabido perdonar a quienes me han ofendido y se han acercado en señal de reencuentro".

El lunes pasado, el senador socialista Camilo Escalona señaló a su vez en un programa de televisión que no tiene ningún problema en pedir "perdón" por su participación, por ejemplo, en conflictos estudiantiles en los 70 "que se agudizaron de manera artificial".

"En lo que yo pude haber hecho mal, en mi grano de arena que a los 18 años (de edad que tenía en 1973) pudo concurrir al derrumbe de la democracia, yo no tengo ninguna dificultad en pedir perdón, nadie se humilla por su pueblo", dijo.

Escalona agregó: "si eso (pedir perdón) ayudara a que nos miráramos de otra manera, a que tuviéramos entre nosotros la fraternidad para comprometernos por un Chile mejor, no tengo ninguna dificultad en pedir perdón".