Eliminarán con gusanos larvas de mosco transmisor del dengue

Investigadores del Cinvestav-Unidad Mérida trabajan en la utilización de invertebrados denominados nematodos (gusanos), como método biológico que permita la eliminación efectiva de larvas del mosco Aedes aegypti transmisor del dengue.

El jefe del laboratorio de parasitología del Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (IPN) Unidad Mérida, Víctor Vidal Martínez, destacó que como parte de las investigaciones han logrado la detección de estos invertebrados en territorio yucateco.

Explicó que a lo largo de su vida -entre 30 a 60 días-, un mosquito hembra pone unos 700 huevos, siendo sus sitios de anidación depósitos y reservorios de agua, en especial tinacos, cubetas y tambos, muy comunes para la recolección de agua en los hogares yucatecos.

A nivel mundial, recordó que existen dos o tres trabajos desarrollados en países tropicales en torno a la utilización de los nematodos producidos en laboratorio y conocidos como Steinerma carpocapsae, para el combate biológico del mosco, pero los estudios no han profundizado en la ubicación y utilización de especies locales.

Cuando los nematodos se activan en el agua, estos viajan a la larva del mosco por pistas química, entran a ellos por la boca, espiráculos y ano, llegan al intestino y ahí rompen la pared intestinal para salir a la cavidad corporal.

En la misma larva, los nematodos liberan una bacteria que a su vez producen más, hasta desarrollar una septicemia generalizada que provoca la muerte de la larva de 24 a 48 horas después, pese a ello los nematodos permanecen de tres a cuatro días en el hospedero.

Destacó que las investigaciones iniciales obligaron al uso de Steinerma carpocapsae adquiridos en Estados Unidos, pero un grupo de investigadores y estudiantes del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav)-Mérida logró la ubicación de la especie en milpas y cultivos de la entidad.

En este momento, dijo, vamos a producir con el método tradicional que es con una oruga que crece en panales de miel abandonados, se llama Galleria melonela, se entierra y como los nematodos son de tierra vienen, se meten y es cómo podemos producir la larvas.

"Nuestro siguiente paso -explicó- es producir larvas en biorreactores para tener millones de ellos, así sin dejar de usar plaguicidas al menos en el corto plazo, utilizar, en coordinación con la Secretaría de Salud (de Yucatán), el manejo integral del vector con un método biológico".

Indicó que los nematodos son propios del campo y su hallazgo a nivel local se dio en la zona sur del estado, en específico en parcelas con cultivos de pepino y de una cítrico endémico conocido como naranja agria.

Apuntó que uno de los objetivos de los especialistas es que en lapso de tres, no sólo sea una práctica cotidiana y hasta única el empleos de nematodos como método de control del dengue, sino que además sean los propios ciudadanos quienes los utilicen "y sea tan fácil como ir al estante, agarrar un sobre y vertirlo al agua", finalizó.