Lamenta INBA muerte de la pianista mexicana María Teresa Rodríguez

El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) emitió hoy sus condolencias por el fallecimiento de la pianista mexicana María Teresa Rodríguez, quien murió anoche a los 90 años de edad y cuyos restos son velados en una conocida funeraria en Coyoacán.

Originaria de Pachuca, Hidalgo, María Teresa Rodríguez es reconocida, entre otros méritos, por ser la primera mujer que dirigió el Conservatorio Nacional de Música, destacó el INBA en un comunicado.

Nació el 18 de febrero de 1923 y demostró su virtuosismo desde temprana edad, ya que a los cuatro años inició su formación en el piano y se recibió como concertista y maestra del instrumento 10 años más tarde.

En su momento, el maestro Antonio Gomezanda expresó que el hecho era todo un acontecimiento pues antes de ella nunca antes había logrado ese mérito a tan corta edad. Fueron parte del jurado profesional Manuel M. Ponce, José Rolón y Ferruccio Busoni.

Su talento la respaldó desde sus primeras presentaciones, a los ocho años ofreció un recital como solista de la Orquesta de Cámara de la Universidad, con la interpretación del "Primer Concierto para piano y orquesta" de Ludwig van Beethoven.

Continuó su formación musical en Boston, Estados Unidos, con Alexander Borovsky, luego que la Cooperativa de Cemento Cruz Azul le otorgara una beca en 1945.

Durante su estancia en ese país, ganó el primer lugar en un concurso convocado por la estación WBZ de Nueva York, producto de este logro se dio la oportunidad de presentarse como solista de la Orquesta Sinfónica de Boston, dirigida por Arthur Fiedler.

Igualmente, como solista, participó con diversas orquestas del mundo a lo largo de su trayectoria, tales como la Sinfónica de Boston, la Filarmónica de Moscú, la Sinfónica de Dallas, la Sinfónica de Cuba, la Sinfónica de Minería, la Sinfónica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Sinfónica Nacional.

Fue dirigida por Kiril Kondrashin, Igor Markevitch, Efrem Kurtz, José Pablo Moncayo, Eduardo Mata y Carlos Chávez, entre otros destacados directores.

Se presentó en Ámsterdam, Países Bajos; Londres, Inglaterra; Madrid, España; Nueva York, Estados Unidos; Barcelona, España; Quito, Ecuador; La Habana, Cuba; Montevideo, Uruguay; Buenos Aires, Argentina; Bogotá, Colombia, y Copenhague, Dinamarca, entre otros.

El gobierno del Estado de Hidalgo le otorgó reconocimientos por su brillante carrera y la ciudad de Denver, Colorado, Estados Unidos, la nombró en 1986 huésped distinguida por el placer otorgó a sus ciudadanos a través de sus conciertos.

En 1991, el Ministerio de Cultura de Polonia le otorgó la medalla de la Orden al Mérito Cultural por difundir la música de Federico Chopin y, en 1996, recibió el Premio a la Excelencia Académica otorgado por el INBA.

De 1960 a 1964, María Teresa Rodríguez colaboró en el Taller de composición fundado y dirigido por Carlos Chávez, en el Conservatorio Nacional de Música, dando como resultado una estrecha relación con el compositor mexicano, de quien estudió y grabó íntegramente sus creaciones para piano.

En 1985 estrenó el Concierto de Ricardo Castro con la Filarmónica de Mujeres de la Bahía de San Francisco, California, Estados Unidos y, dos años más tarde formó un dúo de pianos con su hijo, Tonatiuh de la Sierra, con quien ofreció numerosos recitales.

Fue maestra, por más de 30 años, del Conservatorio Nacional de Música, el cual dirigió de 1988 a 1992, y de la Escuela Superior de Música del INBA.

Representó a México en Europalia '93 y, en 1994, ofreció un recital en el Mexican Performing Arts Festival en Chicago.