Espera BCE que debilidad en eurozona termine antes de lo previsto

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, dijo hoy en Frankfurt que espera que la debilidad que experimentan los países del euro termine antes de lo previsto.

En conferencia de prensa, Draghi subrayó que la política monetaria del BCE seguirá siendo flexible (o acomodaticia) por todo el tiempo que sea necesario.

El BCE dejó este jueves sin cambios las tasas de interés al nivel récord a la baja de 0.5 por ciento, tras los más recientes datos que señalan el fin de la recesión económica en la zona del euro.

La tasa de refinanciamiento es la de 0.50 puntos porcentuales. También quedaron iguales la tasa de facilidad marginal de crédito en 1.0 por ciento y la tasa de facilidad de depósito en cero por ciento.

"El Consejo de Gobierno (del BCE) confirma que las tasas clave de interés (para los países del euro) permanecerán en el nivel actual o más bajas por un largo periodo de tiempo".

Draghi declaró que la nueva previsión para este año es que la economía de los países de la Unión Monetaria sólo se contraiga en 0.4 por ciento después que en junio pasado la previsión había sido de -0.6 por ciento. Agregó que en 2014 la proyección es de 1.0 por ciento.

La inflación se mantiene bajo control y la perspectiva es que este año cierre con una tasa de 1.5 por ciento, y el próximo año en 1.3 por ciento. El tope que marca esa institución es de poco menos de 2.0 por ciento, de forma que esa condición se cumpliría.

Draghi destacó que el Producto Interno Bruto (PBI) de los países del euro creció en el segundo trimestre después de seis trimestres de cifras negativas de crecimiento.

"Indicadores de confianza en agosto confirmaron nuestra expectativa de una mejoría gradual en la actividad económica que partirá de niveles bajos", apuntó.

Indicó que la política monetaria del BCE seguirá siendo flexible de acuerdo a la perspectiva que presente la estabilidad de precios y de que haya condiciones estables en el mercado de dinero.

Esos factores, a su vez, suministran apoyo a la gradual recuperación de la economía, subrayó.

El presidente del BCE corrigió la interpretación que se dio a las palabras del funcionario del consejo directivo de la institución, Jörg Asmussen, y dijo que la línea que se seguirá en su calidad de vigilante de los bancos en Europa es clara.

Las palabras de Asmussen habían sido entendidas como que el BCE, como la más alta autoridad de vigilancia bancaria en Europa, iba a dictaminar la insolvencia del banco y a proceder a su venta.

Está previsto que el BCE asumirá a partir de otoño de 2014 la vigilancia directa de los 130 mayores bancos en Europa. La Comisión Europea reclama para sí misma la competencia de decidir si un banco puede sobrevivir o no.