Cambia homicidio de niña la vida en poblado de California

El homicidio de una niña de ocho años de edad cambió en California esta semana la vida de un poblado rural con unos tres mil 500 residentes, ahora la desconfianza y el miedo permean el ambiente de la comunidad, de acuerdo con vecinos.

"Nadie quiere estar solo, ni desprotegido", dijo James Barci, un camionero padre de familia y voluntario para la escuela pública de Valley Spring en el condado Calaveras, donde estudiaba la víctima.

El sábado pasado un desconocido forzó la entrada de la casa donde se encontraba sola la niña Leila Fowler y mientras los padres de ésta se encontraban en una reunión comunitaria, mató a la menor.

Un vecino y el hermano mayor de la víctima, de 12 años de edad, vieron huir al asesino. Fue el hermano quien telefoneó a emergencias y una ambulancia recogió todavía con vida a la menor, pero pereció al llegar a un hospital.

El alguacil revisó casa por casa en el pueblo sin encontrar al homicida. La Patrulla de Carreteras de California (CHP) tiene rodeado el pueblo y busca en la región.

El asesino fue descrito com un hombre anglosajón o latino de piel clara de cerca de dos metros de altura, delgado. El alguacil informó que encontró muestras de ADN y huellas digitales del prófugo.

Hasta el fin de semana Valley Spring era un pueblo, a unos 90 kilómetros al sureste de Sacramento, donde los vecinos dejaban las puertas sin seguro, ahora es "preferible estar armado de alguna forma", dijo Barci.

Un jubilado experto de la Oficina de Investigaciones federales (FBI), Mike Rayfield, dijo que el homicida debió tener algún tipo de relación con la familia o con la casa donde cometió el crimen.

Dijo que en una comunidad rural donde las casas tienen terrenos de unos cinco mil metros cuadrados, el sujeto cometió el crimen en una vivienda situada a media calle en un horario en que nadie se había ido a dormir, y de alguna forma sabía que la menor estaba sola.