Llama Israel Martínez a hacer una reflexión auditiva sobre el entorno

El sonido hoy está más presente que nunca en el ser humano, tanto que se ha perdido la noción de a lo que suena el mundo, debido a las nuevas tecnologías, aseguró hoy aquí el artista sonoro Israel Martínez (1979).

Entrevistado previo a un recorrido que hizo por su exposición titulada "El ruido ese, el silencio. Sonido, caminatas y acciones" en la Fonoteca Nacional, el artista tapatío consideró que son los sonidos de dispositivos electrónicos como Ipod y celulares, los que han provocado que el ser humano pierda la noción de los ruidos de "afuera".

Dijo que si bien antes el ejercicio de escuchar música era más como para el melómano, con la entrada del "Ipod" y la telefonía celular que también permiten escuchar la música, el individuo ha dejado de reflexionar respecto a lo que sucede al exterior, porque todo el día escucha música.

"En mi opinión, se trata de una falta de reflexión sobre el ejercicio de por qué escuchamos música y como es una tendencia escuchar la música, la adoptamos sin cuestionarla", dijo el artista, al tiempo que refirió que mucha gente desconoce cómo suena el ruido de los frenos de los trenes, de una obra en construcción, incluso hasta del que vende tamales en su bicicleta.

"Se ha vuelto mucho más sonoro el mundo, pero con sonidos que tienen que ver más con la mercadotecnia y con lo sociopolítico que con la convivencia humana", sostuvo.

La muestra, que desde el 26 de abril se presenta en este espacio cultural, ofrece un recuento de la obra del artista sonoro mexicano Israel Martínez quien, a partir de recorridos de contemplación, construye un rastro de reflexión auditiva que se transforma en obra.

Dicha muestra reúne piezas que Martínez ha realizado en los últimos años, teniendo al sonido como un punto de partida, de inicio de viaje, ya sea como materia prima, como objeto de reflexión o como soporte de producción.

El propósito del trabajo artístico de Martínez es generar distintas reflexiones en torno a la sociedad y el individuo, a partir de las relaciones que se tejen con el sonido y la música.

La exhibición nos acerca a tópicos como la comunicación, el espacio público y la intimidad, la cultura popular, el ocio y el vagabundeo como trampolín de creación, entre otros.

Distribuida en cuatro núcleos temáticos, incluye obras de video con sonido, audioarte, fotografía, texto e intervención, expresando una museografía que se despliega en los espacios de la Casa Alvarado, sede de la Fonoteca Nacional.