Pondera investigadora del Colmex influencia política actual de Mandela

No obstante los problemas de salud y su retiro de la función pública, Nelson Mandela mantiene un peso político muy grande, pues han sido muchos los aportes que ha dejado a Sudáfrica y al mundo, sostuvo Hilda Varela, investigadora de El Colegio de México (Colmex).

Entrevistada sobre la influencia actual de Mandela, pese a sus 94 años y su frágil salud, la también catedrática explicó a Notimex que aunque se mantiene respetuoso con el jefe de Estado en turno, el líder pacifista tiene un gran peso político y "seguirá siendo una persona política incuestionable en contra de la discriminación racial".

Recordó que Mandela fue preso político por más de 20 años pero salió de la cárcel para construir una nueva Sudáfrica, sin explotación, violencia y desigualdad, la cual continúa cimentándose y a la que le queda un largo camino por recorrer.

Al ganador del Premio Nobel de la Paz 1993, la humanidad le debe, por ejemplo, haber acabado con la peor forma de esclavitud y explotación racial que ha existido en la historia, el Apartheid, el cual derrumbó al ganar las primeras elecciones sudafricanas en las que votó toda la población.

El resultado de ese triunfo sin precedentes derivó en el Primer Gobierno de Unidad Nacional, que dirigió Nelson Mandela, quien en 1994 se convirtió en el primer presidente de piel negra de Sudáfrica, añadió la directora del Centro de Estudios de Asia y África (CEAA) de El Colegio de México.

"Fue un triunfo de la lucha en contra de la discriminación y no sólo de la gente negra, porque para Mandela lo importantes es la lucha contra la discriminación, no importa de quién (..) Esa es una de las grandes deudas que tenemos con el líder social; esa lucha tenaz contra la discriminación de cualquier forma entre los seres humanos", añadió.

Otro de los grandes aportes de Mandela a la humanidad, señaló, es haber demostrado el poder de la mediación, pues usó a su favor la prominencia y prestigio que había adquirido como luchador social pacifista a favor de los derechos humanos y la igualdad, para hacer intervenciones a nivel internacional.

"Siempre que había una conflicto él trataba de usar su prestigio para que se llegara a una negociación pacífica entre las partes, y aunque era una hombre acabado por tantos años en la cárcel, para él un aspecto fundamental fue la reconciliación; logró sentar a personas totalmente diversas y conseguir la reconciliación", destacó.

En opinión de la docente, el humanismo por el que ha pugnado Mandela a lo largo de su vida es otra gran contribución del líder político, quien más allá de su historia, colmada de carencias e injusticias, cree en el valor de los seres humanos; "eso es algo que tenemos que heredar como humanidad y aprender de él".

Una aportación más de Mandela a la humanidad, es el papel que jugó como una de las figuras más importantes de Amnistía Internacional en defensa de presos políticos y de los derechos de las personas con VIH Sida.

Además, fue capaz de ganarse el respeto de la población sudafricana, que durante los años 60 del siglo pasado lo odiaba y le temía por haber creado el primer grupo armado de Sudáfrica; sin embargo, actualmente "es indudable que entre la población blanca, entre la población mestiza, la asiática y no se diga en la población negra, Nelson Mandela es un hombre sumamente respetado y querido".

Ejemplo de ello, recordó, fue su cumpleaños 90, para el que asistió a un famoso estadio que fue abarrotado por cientos de miles de personas que festejaron a "Madiba", nombre con el que también se conoce al pacifista y el cual le fue cambiado por su maestra de primaria, quien lo llamó Nelson; "el respeto, el cariño, la admiración que se ha ganado Mandela es extraordinario", refirió Varela.

La investigadora señaló que las cualidades de Mandela fueron las que lo posicionaron como un líder, "es un hombre combativo, que no le tenía miedo a nada, que tenía la convicción de que la dignidad humana jamás se negocia, porque lo que reclamaba era dignidad".

"Creo que si ha sido vital la personalidad de ´Madiba´ para que la sociedad sudafricana tomara el ritmo que ha tomado (...) sin duda hay pocos seres de este tipo de calidad humana, como Nelson Mandela, creo que se dan uno entre millones y ese es él", expresó.

La investigadora apuntó que si bien el líder político ha logrado avances respecto a la igualdad de los derechos humanos, ha sido complicado cambiar la educación que desde el siglo XVII predominó en Sudáfrica y la cual planteó que las personas de piel negra son inferiores a las de piel blanca, incluso de manera moral.

"Fueron siglos en los que la población blanca fue educada en este odio y temor hacia la gente negra, se les decía que eran sus enemigos (...) y erradicar estas lacras históricas no es fácil, se está haciendo mucho y Mandela trató de empezar a sanar las huellas históricas que había en ambas sociedades, pero son siglos de historia; sí han habido cambios pero falta mucho por hacer", enfatizó.

Actualmente, abundó, la mayor parte de la población negra vive en la miseria, además de gran número de los adultos son analfabetas, lo que determina el lugar que ocupan en la sociedad, "pareciera que esta gente está condenada a vivir en la pobreza".

Empero, subrayó los logros son substanciales: "hay que ver dónde estaba Sudáfrica en los años 90 y como está en el 2013, es impresionante lo que ha logrado y en poco tiempo".

Notablemente conmovida, la investigadora expresó su pesar porque "todos aquellos que se han relacionado con la historia de Sudáfrica, son embargados por la tristeza, ya que nos damos cuenta de que lamentablemente éstos son los últimos tiempos de Mandela y cuando nos falte será un dolor tremendo para mucha gente, dentro y fuera de Sudáfrica, fuera porque mucha gente que hemos estudiado la historia de Sudáfrica sentimos que es nuestro Mandela", concluyó.