Debe cumplir distribución de libros de poesía una ruta especial

Para Miguel Ángel de la Calleja, director de la editorial Parentalia, cuya colección Fervores se ha especializado en la publicación de poemarios, el circuito de distribución y venta que debe seguir este género literario es particular, diferente al del resto de las publicaciones.

En entrevista con Notimex, explicó que por su experiencia el camino más indicado para los poemarios es el de las ferias de libros, porque es a donde la gente va para buscar libros novedosos, con formatos diferentes y presentaciones también del mismo tipo.

Recordó que al sacar a distribución este trabajo editorial, una colección de plaquettes especializada en la poesía contemporánea mexicana, decidió que fuera él quien tomara la experiencia de distribuir los libros, a fin de conocer el camino, el ámbito.

Entonces notó que vender en librerías es difícil, porque los vendedores no están capacitados y al personal en general la poesía no les interesa, además que los libros de este y otros géneros los guardan en los estantes, donde no existe promoción alguna.

Dijo que en todo caso pueden estar algunos días en las mesas de novedades pero no más, por lo que su trabajo en el ámbito le llevó a descubrir que donde funciona mejor es en las ferias de libros, de las que sí hay bastantes.

Además, continuó, si se encuentra una distribuidora que llegue a ellas, que tengan stands fijos, los poemarios se venden mucho más, porque en las ferias la gente busca editoriales diferentes, que tengan formatos diversos y presentaciones de libros, lo que no ocurre en las grandes librerías ni con las grandes editoriales.

Tras mencionar que Parentalia surgió en 2010, expuso que en estos años han aprendido que esa es la ruta, juntarse con otras editoriales pequeñas y hacerse presentes en ferias de libros, como la de editores independientes del Fondo de Cultura Económica (FCE) o la del Zócalo de la Ciudad de México, porque la gente va a buscarlos ahí.

A su juicio, esa es una enseñanza que la edición de poesía debe tener, un circuito ideal que debe cumplir, porque es muy difícil que encuentre lectores o se le ofrezca en las librerías.

Puntualizó que a esta ruta de comercialización y venta se complementa con las presentaciones de poemarios que se realizan en las escuelas y con los promotores de la lectura, porque por lo regular hacen este trabajo con poesía.

Hizo notar que en el país existen pocas librerías y que, por ejemplo, la librería que tiene más sucursales en el país es Sanborns y no tiene libros de poesía, mientras que otras tienen algunas sucursales que no cuentan con una organización en la que se pueda tener accesible, a la vista, este tipo de libros.

Insistió en que hay que encontrar circuitos diferentes, como las ferias, porque son lugares a donde a la gente les gusta ir más, ya que encuentran algo extra, como los performances, la poesía en voz alta y las presentaciones; las plaquettes de la colección Fervores de Parentalia han cumplido ese circuito, anotó.

Subrayó que en realidad hay muchos lugares donde presentarse, ferias como la del libro independiente del FCE, la de La Bota en San Jerónimo y la del Zócalo de la Ciudad de México, que permite mucho por la estructura de carpas que tiene.

También están lugares como San Ángel, el Museo Carrillo Gil y sitios como los café-bar que existen en las colonias Condesa y Roma de esta ciudad, donde la gente gusta de las presentaciones de libros, que posteriormente les lleva a comprarlos.

De la Calleja manifestó que no tiene duda en que vale la pena apostar por publicar libros, que la gente lea, y recordó que en su caso la idea original fue que sus alumnos de literatura contarán con lecturas de fácil manejo, y que de la edición de esas primeras plaquettes nació su editorial.

Si uno cede, si cree que no se va a vender, no se harían cosas, sí se puede y con estas acciones a la larga habrá más lectores de poesía, como en un tiempo sucedió, cuando la gente, las familias leían y se aprendían de memoria ciertos poemas, concluyó.