Violación a derechos humanos en Chile tuvo cómplices pasivos: Piñera

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, dijo que en la violación a los derechos humanos durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) hubo muchos cómplices pasivos, pero consideró ilógico empezar a exigir actos de perdón.

"Hubo muchos que fueron cómplices pasivos (de los atropellos a los derechos humanos): que sabían y no hicieron nada o no quisieron saber", aseveró el jefe de Estado, en entrevista que publicó este sábado el diario La Tercera.

A menos de dos semanas de conmemorarse el 40 aniversario del golpe militar que el 11 de septiembre de 1973 instauró una dictadura que dejó miles de muertos, desaparecidos y torturados, Piñera señaló que "el perdón es un tema personal".

"No creo lógico que empecemos unos a otros a exigirnos actos de perdón. El perdón es un acto libre e individual que surge de la iniciativa y conciencia de cada uno".

El mandatario chileno dijo que el 9 de septiembre habrá en el Palacio de La Moneda "un acto republicano, sobrio, donde el presidente pueda hacer una reflexión lo más honesta, sincera y profunda sobre lo que pasó y por qué".

"No con el propósito de reabrir las heridas y revivir odios y pasiones, sino para aprender de lo que ahí pasó y nunca más repetir los mismos errores", subrayó.

Piñera aseveró que "el gobierno militar tuvo sombras muy profundas, como el atropello reiterado, permanente y sistemático de los derechos humanos por parte de agentes del Estado o la pérdida de libertad y la supresión de los derechos esenciales".

"Pero también hubo algunas luces, como el programa de modernización de nuestra sociedad, de nuestra economía e instituciones, la apertura al exterior, la incorporación de la economía social de mercado y las oportunidades para la iniciativa individual", añadió.

El mandatario chileno recordó que fue un tenaz opositor al gobierno de la Unidad Popular (1970-1973, que encabezó el presidente Salvador Allende) y también, del gobierno militar desde el primer día, "porque no me gustó la forma como empezó".

Indicó que el proceso que desembocó en el golpe militar se venía acumulando desde la década de los (años) 1960, llegó a su climax en los años 1970, durante el gobierno de la Unidad Popular.

"Pero no significa que estas circunstancias históricas, previas al golpe de Estado, justifiquen en nada lo que ocurrió después y, particularmente, los graves, reiterados e inaceptables atropellos a los derechos humanos", subrayó.