Desequilibrio en alimentación y actividad física impacta salud

Lo recomendable para las personas que viven con diabetes es una combinación y equilibro entre hábitos alimenticios saludables y la actividad física regular para evitar complicaciones, que se presentan por una alimentación con altos contenidos energéticos, de bebidas azucaradas y baja en fibras.

Así por ejemplo, cuando una persona toma refresco, esa ingesta puede representar de 5.0 a 7.0 por ciento del consumo calórico en una dieta promedio -no 50 por ciento, como de manera errónea informó Notimex-, que pudiera tener impacto en un paciente, y más si se suma una limitada actividad física.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, en México hay más de 6.7 millones de personas que viven con diabetes; y dos años antes 83 mil murieron a consecuencia de las complicaciones de esa enfermedad, con una edad media de 66.7 años.

La nutrióloga Paola Zarza explicó que los problemas de sobre peso y diabetes entre la población son resultado de un desequilibrio entre la ingesta y el gasto energético.

También, el estudio "Aspectos Económicos Relacionados con un Impuesto al Refresco en México", del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), señala que el consumo de bebidas azucaradas está relacionado con el aumento de peso en adultos y que es un factor de riesgo para obesidad, diabetes y enfermedad isquémica

El texto, disponible en la página web http://www.insp.mx/avisos/2952-aspectos-economicos-relacionados-impuesto.html, refiere que en México, entre 1999 y 2006 el porcentaje de energía en adolescentes proveniente de bebidas fue de 20.1 por ciento, del cual 12.7 por ciento fue de bebidas altas en energía.

En adultos el porcentaje de energía que provino de bebidas fue de 22.3 por ciento, del cual 15.2 por ciento tuvo origen en bebidas altas en energía.

Datos de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC) señalan que el refresco representa únicamente 5.5 por ciento de la aportación calórica de la dieta promedio de los mexicanos, con un consumo per cápita de 416 mililitros al día, y que se ha mantenido prácticamente estable en los últimos 20 años.

Además, se debe considerar que la obesidad es causada por múltiples factores, pero es indispensable equilibrar la ingesta de alimentos con el gasto calórico diario para evitar problemas de peso, que a largo plazo se convierte en un factor de riesgo de la diabetes.

En el marco de una sesión de actualización organizada por la Fundación Mexicana para la Dermatología (FMD), la nutrióloga Paola Zarza sostuvo que además de una alimentación balanceada, se deben realizar actividades físicas, "incluso puede ser iniciar caminatas o procurar usar escaleras o hasta dejar el auto en casa para acudir a la oficina".

Expertos de la FMD sostienen también que el cuidado de las personas con diabetes debe ser integral y los pacientes deben estar atentos para identificar cualquier señal que pudiera afectar su salud y no descuidar su tratamiento.

La especialista Ingrid Karin López refiere que pacientes con esta enfermedad han manifestado algún tipo de daño en la piel, manchas atróficas o lesiones de colores naranja u ocres que aparecen en las espinillas.

"En general, las características de la piel de las personas con diabetes son comezón, piel engrosada y amarillas, las uñas se tiñen de ese tono, a veces ocurre la presencia de lesiones púrpuras o también la piel se torna roja", explicó Karin López, quien exhortó a los diabéticos a acudir con el médico en caso de presentar alguna anomalía en su piel.