Ordenan líderes campesinos desbloquear carreteras colombianas

Los líderes de las protestas campesinas en Colombia anunciaron hoy de manera sorpresiva el desbloqueo de las carreteras, para darle continuidad al diálogo con el gobierno que lleve a una salida a la crisis agraria.

En un comunicado, los voceros de los labriegos en la mesa de negociaciones aseguraron que ante "los acuerdos parciales" a los cuales llegaron con el Poder Ejecutivo, les piden a los manifestantes permitir el libre tránsito en las carreteras.

Sin embargo, llamaron a los campesinos a mantener el paro nacional agrario, mientras se llega a consensos definitivos, "apostándose a los costados de las vías", sin interrumpir la movilización de carga y viajeros.

La decisión de los líderes de la protesta se tomó horas después que el presidente colombiano Juan Manuel Santos ordenó suspender los diálogos y dispuso la militarización de ciudades y carreteras para preservar el orden público interno.

En un enérgico discurso, Santos dejó en claro que aunque es respetuoso de la protesta social, no tolerará "actos vandálicos" como los que se presentaron este jueves en apoyo al paro, los cuales dejaron cuatro muertos y más de 200 heridos.

Durante las marchas estudiantiles, grupos de manifestantes, que según la policía infiltraron las movilizaciones, atacaron edificios y saquearon comercios y bancos en Bogotá, ante lo cual fue necesaria la intervención de la fuerza pública.

Aunque en varias zonas de Colombia se registraron disturbios, la más afectada fue Bogotá, donde los desmanes dejaron dos muertos y más de 200 heridos y fue necesario imponer el toque de queda en cuatro sectores de la capital para controlar a los manifestantes.

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, dijo esta víspera que las marchas fueron infiltradas por personas "al servicio de intereses de fuerzas oscuras", entre ellos los de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Santos denunció que en algunas zonas los campesinos eran obligados "a punta de fusil y bajo amenazas" a mantener el paro y afirmó que de manera "extraña", cuando estaban a punto de llegar a un acuerdo, alguien los llamaba y "se echaban para atrás".

En el comunicado emitido este viernes, los labriegos rechazaron los actos de violencia y vandalismo registrados en Bogotá y otras regiones de Colombia y dejaron en claro que sus reclamaciones y accionar no están relacionados con ningún movimiento político.

Los campesinos iniciaron hace 12 días un paro indefinido para exigir salidas a la crisis que los afecta por el alto costo de los insumos y los bajos precios de sus productos, que atribuyen a los Tratados de Libre Comercio (TLC).