Exige la ONU a California ceder a demandas de los presos en huelga

El relator especial para tortura de la ONU, Juan Méndez, exigió hoy al gobernador Jerry Brown ceder a la demanda de 44 presos que han estado en huelga de hambre por ocho semanas y enfrentan serio riesgo de muerte.

Méndez citó en una carta a Brown la razón para los presos que demandan que California suspenda el castigo de encierro indefinido en solitario, en celdas de dos por un metro sin ventanas y sin ningún contacto con otros seres humanos.

California mantiene en esas condiciones a cientos de reos por décadas; por lo menos un pero lleva más de 29 años en esas circunstancias.

El relator de la ONU advirtió a Brown que esas condiciones para los presos equivalen a "tortura".

"Aún si se aplica por períodos cortos de tiempo, que a menudo causa sufrimiento o humillación mental y física, el dolor o los sufrimientos resultantes son graves, incluso constituyen tortura", advirtió el relator.

Ya antes una organización demandó a California porque destinar a una persona a solitario más de 15 días se convierte en violación a los derechos humanos, de acuerdo con convenciones que ha firmado Estados Unidos.

Ahora el relator advirtió que tener a una persona en ese tipo de encierro constituye "una humillación mental y física" y "un trato cruel, inhumano y degradante".

Méndez enfatizó a las autoridades carcelarias de California que por más de 50 días un grupo de 44 presos se ha sometido a una tortura para llamar la atención sobre otra tortura que las autoridades llevan a cabo en las cárceles.

El ayuno inició con 30 mil presos en 13 cárceles en California el pasado 8 de julio; ahora se centra principalmente en las prisiones de Corcoran y Pelikan Bay.

La Coalición en Apoyo a los Presos en Huelga de Hambre despliega por su parte fuera de esas prisiones a voluntarios que, con pancartas, piden a las autoridades carcelarias pensar un momento que los presos confinados a solitario son familiares suyos.

Amnistía Internacional capítulo Estados Unidos y el Centro de Derechos Constitucionales también demandaron al gobierno de California negociar con los presos en ayuno.