Atribuye Le Monde rechazo británico sobre Siria a fracaso en Irak

El rechazo del Parlamento británico a la intervención militar de Reino Unido en Siria a la espera de que se confirme la autoría de los ataques químicos, refleja el trauma del episodio de Irak que salió mal, opinó hoy el periódico Le Monde.

En su editorial "Los Comunes votaron contra... Tony Blair", el diario francés comentó la decisión de los parlamentarios británicos sobre la propuesta del primer ministro David Cameron de intervenir en Siria y afirmó que la posición es más política que militar.

Consideró que Cameron "pagó" por el exprimer ministro Anthony Blair, quien llevó a Reino Unido a la guerra en Irak, argumentando que el régimen de Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva, mismas que nunca fueron halladas.

Los miembros de la Cámara de los Comunes votaron la noche del jueves "más bien contra Anthony Blair y el traumático episodio iraquí", incluso durante el debate Cameron reconoció "la herencia envenenada de Irak", apuntó.

"Así liga la historia, al menos en democracia, elige su momento para el ejercicio expiatorio", indicó y señaló que por 285 votos contra 272, los parlamentarios británicos rechazaron la moción de Cameron de actuar contra el régimen de Damasco por el uso de armas químicas.

Todos los legisladores laboristas, secundados por docenas de conservadores, pidieron a Cameron recordar las lecciones de Irak, ante lo cual el primer ministro terminó por aceptar que Reino Unido no participará en ataques contra Siria, recordó.

Estados Unidos hizo saber que la decisión en Reino Unido -su aliado privilegiado- no le impedirá intervenir en Siria, pero ello no puede enredar a Francia, cuya posición oficial es la de reaccionar al uso de armas químicas, sostuvo el rotativo.

Blair llevó a Reino Unido a la invasión de Irak sobre información manipulada y la guerra se condujo sin la autorización del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU), "la aventura salió mal" y el ex primer ministro nunca reconoció su error en ese episodio, refirió.

De esta manera, se mantiene la opinión y la sensación de que "ese error no fue purgado, que una responsabilidad no fue sancionada", juzgó.

"Independientemente de la situación en Siria, que nada tiene que ver con Irak, la opinión generalizada es de desconfianza y escepticismo. El pueblo británico quiere pruebas y garantías de un compromiso limitado, pero sobretodo luz verde internacional", concluyó.