Endulza Elizabeth Meza los oídos del público en concierto

La cantante mexicana Elizabeth Meza endulzó los oídos del público durante el concierto que ofreció para presentar su más reciente disco titulado "La célula que explota", en el que rinde homenaje al rockero Saúl Hernández.

Mediante una fusión de jazz con bolero, bossa nova, blues y swing, la llamada "Diva Mexicana del Jazz" fascinó a los espectadores al presentar un repertorio de 10 temas escritos por Saúl, en su paso por los grupos Caifanes y Jaguares.

Tras disfrutar el funk de la banda telonera Tío Gus, que prendió con su música a los selectos asistentes, la chihuahuense salió a escena y ataviada con un vestido de Pineda Covalín interpretó los primeros acordes de "Arriésgate", con lo que de inmediato acaparó la atención.

"Mi estilo no es el rock, pero sí un poquito de jazz y funky. Pensé que esto podría funcionar muy bien para mí, por eso es que esta noche vengo a presentárselos. Ustedes ya debieron haber escuchado el disco y quiero que la pasen muy bien", expresó Meza a manera de bienvenida.

"Detrás de los cerros" fue el segundo tema que entregó y el cual, dijo, es uno de sus favoritos.

Para entonces, ya pasaban de las 22:00 horas y aunque la mayoría de los presentes acudieron al "show" tras salir de la oficina, no importó el cansancio acumulado del día, el estrés o la tensión, pues todos conectaron de inmediato con la artista y se dejaron seducir por su música y talento.

Acompañada por nueve músicos y una corista compartió "No dejes que", incluido en el álbum "El silencio" (1992), de Caifanes. El tema atrajo la atención por su ritmo bailable.

"¿Ya ven qué bonito vestido traigo?, preguntó Elizabeth. Este disco nos costó un poco de trabajo, pensé que eran canciones fáciles de interpretar, pero qué equivocada estaba. Las letras son fantásticas, pero no sencillas.

"Son de uno de los mejores cantautores mexicanos que tenemos y los temas están tan bien hechos que no fue sencillo hacerles nuevos arreglos. Les agradezco a quienes ya tengan este disco", comentó para luego presentar "La vida no es igual".

Después venía una prueba de fuego más, entregar "La célula que explota", uno de los temas más emblemáticos de Saúl y distintivo primordial de Caifanes.

"No sabía cómo lo íbamos a hacer, pero a mí me sonaba muy sensual y misterioso, espero que les haya gustado".

Preguntó quiénes de El Plaza Condesa ya tenían su disco y ante la amplia respuesta, admitió que muchos le habían expresado que era un buen material, pero que habían faltado éxitos como "Nubes", ante lo cual, explicó:

"Me faltaron todos. Todos los temas me gustan y son para hacer ocho o nueve discos, pero escogimos algunos", indicó al tiempo que ya sonaban los acordes de "Píntame", que describió como un estilo etéreo.

Invitó a subir al escenario a un sexteto de cantantes para que, junto con la corista que ya estaba en escena, la acompañaran en "Antes de que nos olviden" y "Viento".

Mientras que en la pantalla gigante detrás del escenario se proyectaban imágenes de paisajes, la artista continuaba encantando con "Afuera". El recinto de la colonia Condesa no lució abarrotado, pero Elizabeth Meza lo llenó con su sola presencia, con su talento desbordante.

Ante la súplica del público por otra y otra más, la cantante regresó al templete y finalizó su concierto con "Si vuelvo" y "Watermelon man", al tiempo que se sintió en el ambiente un dejo de satisfacción.