Corren riesgo de sufrir abusos mujeres desplazadas en Somalia: AI

Las mujeres y las niñas que viven en campos provisionales para personas desplazadas en Somalia corren un gran riesgo de sufrir violaciones y otras formas de violencia sexual, denunció Amnistía Internacional (AI), tras regresar de una visita de investigación al país.

Indicó que los investigadores de la organización hablaron con decenas de mujeres y niñas que se sentían expuestas a sufrir violencia sexual y algunas, incluida una niña de sólo 13 años, habían sido violadas hacía poco.

La organización no gubernamental aseguró que la mayoría de las víctimas contaban que no habían denunciado la agresión en la policía por temor a ser estigmatizadas y por falta de confianza en la capacidad o voluntad de las autoridades para investigar lo sucedido.

La asesora general de Amnistía Internacional sobre situaciones de crisis, Donatella Rover expuso que "las mujeres y las niñas, obligadas ya a huir de sus hogares debido al conflicto armado y la sequía, se enfrentan ahora al trauma adicional de vivir bajo amenaza de agresión sexual".

Anotó que "muchas de las mujeres con que hablamos viven en refugios fabricados con trapos y plásticos, que no ofrecen ninguna seguridad en absoluto. En el contexto de desgobierno existente en general en el país y de falta de seguridad de estos campos, no es de extrañar que se cometan tan terribles abusos".

Amnistía Internacional sostuvo que las investigaciones, procesamientos y sentencias condenatorias por violación y otras formas de violencia sexual son raras en Somalia, así que las supervivientes tienen poco incentivo para presentar denuncia en la policía.

Resaltó que algunas mujeres ha sido objeto de nuevos abusos y estigmatización por haber intentado denunciar la agresión.

Anotó que en Somalia, las prácticas de la policía agravan a menudo el estigma que comporta la violencia sexual para las supervivientes, que pueden ser sometidas a indiscretas preguntas sin ninguna sensibilidad.

"Hay pocas mujeres policía para ocuparse de los casos de agresión sexual, pese a lo frecuentes que son", dijo.

Según la ONU, en 2012 se produjeron en Somalia al menos mil 700 casos de violación en asentamientos para personas internamente desplazadas, y al menos el 70 por ciento de ellos fueron obra de hombres armados, vestidos con uniformes del gobierno.

De acuerdo con la información publicada, casi un tercio de las supervivientes eran menores de 18 años.

Ante ello, Rovera aseguró que "la falta de capacidad y voluntad de las autoridades somalíes para investigar estos delitos y poner a los responsables a disposición judicial deja a las supervivientes de violencia sexual aún más aisladas".

Esto contribuye a propagar un clima de impunidad en el que los agresores saben que no tienen que pagar por sus delitos", continuó.

Puntualizó que deben tomarse medidas concretas para garantizar justicia a las víctimas y transmitir de manera enérgica e inequívoca el mensaje de que la violencia sexual no puede tolerarse ni se va a tolerar.