Condena gobierno de Colombia disturbios en Bogotá

El gobierno de Colombia condenó hoy lo que llamó "actos vandálicos" por parte de manifestantes en Bogotá y advirtió que sus autores no son los campesinos, sino gente que busca "pescar en río revuelto" con las protestas.

El ministro del Interior, Fernando Carrillo, aseguró en un comunicado que los verdaderos campesinos están sentados en una mesa de diálogo con el gobierno colombiano para terminar la protesta social, que ajusta 11 días y "no para prolongarla".

"El gobierno valora el compromiso de los voceros agrarios con la realización de una protesta pacífica. Con violencia no se llega a ninguna parte. Los vándalos no son campesinos y sólo pretenden pescar en río revuelto", dijo el funcionario.

Cientos de manifestantes se enfrentaron este jueves a fuerzas antimotines en el centro de la capital, luego que jóvenes con capuchas saquearon locales comerciales y atacaron con piedras y explosivos varios edificios y restaurantes.

Los agentes policiales que acordonaban la colonial Plaza de Bolívar para evitar desmanes durante la marcha estudiantil, convocada en apoyo al paro agrario nacional, intentaron dispersar la protesta con gases lacrimógenos y chorros de agua.

Se presentó entonces una batalla campal en la cual cerca de 30 personas resultaron heridas, 12 de ellas uniformados, y al menos 10 fueron detenidas por alterar el orden público, informaron este jueves las autoridades.

Al rechazar los brotes de violencia, Carrillo señaló que "todos hoy tenemos una gran responsabilidad en la superación de la crisis que vive Colombia", tras recordar que el gobierno ha reconocido la difícil situación del sector agrario.

Los campesinos iniciaron un paro el 19 de agosto pasado para llamar la atención por el alto costo de los insumos y los bajos precios en los productos agrícolas, que atribuyen a la puesta en marcha de los Tratados de Libre Comercio (TLC).