Piden reglas claras para aplicar Cruzada contra Hambre en DF

El secretario de Gobierno del Distrito Federal, Juan José García Ochoa, aseveró que la aplicación de la Cruzada Nacional contra el Hambre en diversas delegaciones políticas podría generar condiciones de desigualdad entre los capitalinos.

Al inaugurar el foro "La Cruzada Nacional contra el Hambre en el marco del Desarrollo Social del Distrito Federal", planteó que, en todo caso, si a través de ese mecanismo se destinaran recursos a la ciudad, se "debería contar con reglas de operación muy claras, con transparencia y equidad".

Subrayó que el Distrito Federal es la entidad que más porcentaje destina de su presupuesto a política social y apoyo a grupos vulnerables, políticas de salud, educación, subsidio al transporte, que representa casi una tercera parte del presupuesto de la capital.

En ese sentido el funcionario local señaló que está inacabada la discusión sobre la política social y debe atenderse, pues los gobiernos de la ciudad han mantenido una visión de políticas públicas que generan nuevos derechos y oportunidades para la población.

En su oportunidad la diputada Ariadna Montiel expuso que la cruzada "ha generado un amplio debate sobre sus objetivos y la intervención estatal para atender a millones de mexicanos que no tienen acceso a servicios y derechos consagrados constitucionalmente".

Recordó que en abril pasado y a través de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) el gobierno federal puso en marcha ese instrumento en 400 municipios del país donde se concentran al menos 7.4 millones de mexicanos en pobreza extrema con el fin de abatir de manera masiva la pobreza, la desnutrición y la marginación social.

Sin embargo, desde su punto de vista, su instrumentación en la capital del país se debe analizar de manera detenida, tomando en cuenta que desde hace más de 15 años se han aplicado diversos programas sociales y avanzado en la consagración de derechos universales en favor de los sectores más desprotegidos y vulnerables.

La legisladora local perredista aseguró que esos programas de los gobiernos capitalinos "han permitido detener el empobrecimiento de la población en rubros muy específicos" y puesto a la ciudad de México "en la vanguardia en materia social a nivel nacional por su significado y trascendencia".

Insistió que por ello todas las acciones y objetivos de estrategias federales, como la cruzada, que se pretendan aplicar en la capital con el objetivo para abatir la desigualdad y la pobreza, deben ser analizadas previamente, razón por la que se lleva a cabo ese foro.

A su vez el consultor de la Comisión Económica Para América Latina (CEPAL) y el Banco Mundial (BM), Hernán Francisco Gómez, aseveró que ningún programa por sí solo es suficiente para garantizar el derecho a la alimentación, y que si bien en situaciones de emergencia pueden ayudar no pueden ser la única opción.

En ese sentido, demandó promover otras medidas, como establecer nuevos criterios para definir el monto del salario mínimo en México para que realmente cubra las necesidades de las familias, como marca la Carta Magna.

En su intervención el académico Julio Boltvinik expresó que la cruzada es una manifestación de la visión neoliberal y que el reto es construir una sociedad con plenos derechos, lo que desde su perspectiva esa estrategia no es capaz de hacer.

La investigadora de la UNAM Raquel Sosa, por su parte, calificó como una embestida a ese instrumento y atribuyó su origen a que el anterior gobierno "heredó millones de pobres que ahora se han vuelto más pobres sumidos en condiciones de precariedad".