Admite presidente colombiano crisis por protestas gremiales

El presidente Juan Manuel Santos admitió hoy que Colombia vive una crisis por los paros que realizan sectores como el agrario, el cafetero y minero, que están generando grandes perjuicios a la población.

El jefe de Estado hizo este jueves una alocución reconociendo la validez de las protestas sociales y señaló que esta crisis obedece a un acumulado de abandonos y falta de políticas para el sector agrario.

"Estamos atravesando una crisis (...) los paros están causando tremendos perjuicios", sostuvo el jefe de Estado, quien enfatizó que las protestas con argumentos son válidas.

Dijo que su gobierno hace un seguimiento estricto a cada situación y bloqueo en todo el territorio nacional y agregó que reconoce que las "protestas de los campesinos responden a necesidades y problemas reales". "Los escuchamos y estamos planteando soluciones", externó.

Insistió en el llamado a levantar los bloqueos. "Mantengo la instrucción a la Fuerza Pública para que desbloqueen las vías como lo han venido haciendo", subrayó.

"Toda protesta pacífica, toda marcha sin dañar a los demás, es respetada por el gobierno. Pido a los alcaldes y gobernadores respetar la protesta y asegurar al mismo tiempo la tranquilidad de todos los ciudadanos", manifestó el jefe de Estado.

Para el mandatario, "un país como Colombia, que está buscando hacer la paz, tiene que aprender a ventilar sus diferencias y peticiones sin violencia en todos los campos".

Reiteró que su gobierno está "trabajando para solucionar la situación de los campesinos y la situación de todos los colombianos afectados por el paro y los bloqueos".

Diferentes gremios del sector agropecuario piden reducir los precios de insumos como fertilizantes y plaguicidas, para garantizar una mayor competitividad.

Los mineros informales por su parte demandan del gobierno que suspenda de manera inmediata la destrucción de la maquinaria que es usada en la minería no legalizada.

Sectores cafeteros exigen que el gobierno cumpla con la entrega de los subsidios para los productores, porque según el movimiento Dignidad Cafetera, al 97 por ciento de los caficultores no les ha llegado los recursos.