Solución en Siria tendrá que apegarse a princios de ONU: SRE

México reiteró su condena al uso de la violencia contra la población civil en Siria y al supuesto uso de armas químicas, por ser contrario al derecho internacional humanitario, y planteó que la solución en ese país será apegarse a los principios y disposiciones de la Carta de la ONU.

En entrevista en La Haya, donde acudió para la ceremonia del centenario del Palacio de la Paz, el canciller José Antonio Meade Kuribreña, indicó que los hechos de la República Árabe Siria, ponen a prueba las instituciones que se han creado para resolver estas situaciones.

En un comunicado, la cancillería indicó que el eventual uso de armas químicas, por cualquiera de las partes, es del todo condenable e inaceptable bajo cualquier circunstancia, como México señaló también con anterioridad.

Además, el titular de Relaciones Exteriores se sumó a lo declarado por el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, referente a que al violar el derecho internacional humanitario sobre la posibilidad del uso de armas químicas, es algo que debe ser fuertemente condenado.

Recordó que en su momento, el canciller condenó la muerte de cientos de civiles, provocada por el presunto uso de armas químicas, y destacó que la comunidad internacional debe asignar la mayor prioridad a exigir que cese de inmediato la muerte y el sufrimiento a que ha estado expuesta la población Siria durante el conflicto.

Es importante que concluyan las investigaciones de la Misión de las Naciones Unidas sobre el presunto uso de armas químicas. "México está a la espera que termine sus trabajos y esté en condiciones de presentar su informe y conclusiones al Secretario General y al Consejo de Seguridad de la ONU".

Recordó que existe una sólida arquitectura institucional internacional, específicamente el Consejo de Seguridad de la ONU, único órgano facultado para adoptar medidas en el caso de una amenaza a la paz y la seguridad internacionales.

México reitera que la búsqueda de una solución al conflicto en Siria debe apegarse plenamente a los principios y las disposiciones contenidos en la Carta de la ONU, particularmente aquellos relacionados con el derecho del uso de la fuerza.