Tienen 119 años el hombre más longevo que reside en Nayarit

Con 119 años de edad, Salvador Amesola Ontiveros, nacido el 9 de noviembre de 1894, en la Hacienda del Refugio, municipio de Amatitlán, Jalisco, podría ser el hombre más longevo que reside en Nayarit.

Según su hija menor, Antonia Amesola González, su padre podría ser el hombre vivo, más viejo en la entidad porque autoridades lo han reconocido y certificado.

Don Chavita, como le conoce la gente, vino a Tepic, no recuerda en qué año, porque le ofrecieron tierras para cultivar, y a trabajar como carpintero, oficio que dejó de practicar hasta hace un año.

Luego de abandonar las tareas del campo, se dedicó a varios oficios, sin embargo, señaló que tallar juguetes para niños, como carritos, sillas, mesas y muñecos, fue su pasión.

"La madera, empecé a trabajarla con la gente de la colonia, a arreglar sus cosas, y a muchos niños a hacerles juguetes, sillitas, mesas, con cajas de maderas o jabas, como les dicen aquí en Tepic", apuntó.

"También hacía arados, yugos, herramientas de campo, lo hacía con árboles de copal; hacía bateas y platos de madera, cucharas de palo, que los vendía en el tianguis", agregó don Chava, quien vendió hasta hace unos meses, sus últimos trabajos a las afueras de su casa, de la colonia Heriberto Casas.

"Estoy chiquito yo, apenas 119 años y casi no he sido enfermo y ahora en este año, todo el tiempo me enfermo, no puedo caminar, pues no más van llegando los males y ya no puedo", dijo.

Al respecto, la menor de sus hijas, Antonia, indicó que su padre tuvo que levantar el taller de carpintería hace un año, porque su ya sufría muchos accidentes.

A pesar de ello, el adulto mayor dijo esperar a aliviarse para hacer su trabajo, aunque reconoce que la gente ya no le quiere comprar sus cosas. "Nunca he pedido limosna, a mí me gusta trabajar, a ver con qué me alivio", expresó.

Don Salvador Amesola vive con su hija menor, y su perra Susuki, que lo cuida y acompaña, mientras Antonia trabaja.

Dijo que evita dar entrevistas desde hace dos años, porque le ofrecen cosas y nunca le llegan.

Don Chavita sorprende con su lucidez, su oído, su vista, que aún le alcanza para leer periódicos sin necesidad de usar anteojos, su salud es perfecta, no tiene enfermedades crónicas, aseveró.

Sin embargo, el cansancio de la edad se le nota por el uso de una andadera, por lo demás, el abuelo prefiere cuidar su salud a través de su alimentación, y sólo bebe agua, afirmó.

Refirió que se siente un hombre feliz, sobre todo por llegar a su edad, sin vicios, "yo he sido muy feliz, desde que estaba en el campo y lo que he vivido".

En el marco del Día del Adulto Mayor, Antonia Amesola González, la hija menor de 13 hermanos, aseguró que decidió quedarse al cuidado de su padre, y hacer una pausa en su vida secular.

"Para mí significa mucho, yo soy religiosa y me di cuenta que mi padre estaba solo y pedí permiso para estar con él. Primero me dieron permiso tres meses, luego, tres años y ya me dijeron que yo avisara cuando vaya a regresar, mi vocación es el servicio, y mejor servir a mi padre", detalló.

En este contexto, cabe señalar que el 10 por ciento de la población en Nayarit, tiene 60 años y más, es decir , de un millón 84 mil 979 habitantes de la entidad, 108 mil 497 personas son adultos mayores, y la tasa de crecimiento de este grupo, por cada cinco años, es de entre 0.5 y 0.9 por ciento, de acuerdo con datos del Inegi.