Reanuda ONU inspección sobre ataque de armas químicas en Damasco

Los inspectores de armas químicas de Naciones Unidas reanudaron hoy su trabajo en Damasco, capital de Siria, luego de verse obligados a suspenderlo la víspera por motivos de seguridad.

Los opositores del presidente sirio Bashar Al-Assad acusaron al régimen de utilizar cohetes con gas venenoso en medio de una ofensiva en las afueras de Damasco, que habría dejado entre 500 y más de mil muertos.

El lunes el convoy en el cual eran transportados los técnicos de Naciones Unidas fue tiroteado por francotiradores no identificados.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha pedido un poco más de tiempo antes de que las potencias decidan lanzar el bombardeo contra Siria, mientras los investigadores recopilan información y evidencias sobre el supuesto ataque.

Aunque el gobierno de al Assad, que acusa a los rebeldes sirios del ataque mortífero, permitió al equipo de la ONU en forma tardía entrar a la zona referida, apenas los investigadores han tomado algunas muestras del suelo y de sangre y tejido de las víctimas.

Los expertos internacionales tratan de aclarar si se produjo un ataque con algún gas nervioso, que es lo que la oposición ha denunciado pero no hay pruebas definitivas.

También los científicos de la ONU han visitado dos hospitales de campaña en Muadhamiya, uno de los cuatro puntos de Ghouta donde supuestamente fue lanzado el gas.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que al menos ha hecho 88 llamadas a líderes extranjeros desde el presunto ataque el 21 de agosto pasado, y habló con el primer ministro británico David Cameron por segunda vez ayer martes.

Mientras Rusia, China e Irán han advertido de las consecuencias que tendría para Siria y la región lanzar un ataque contra el país árabe devastado por la guerra, donde se cree que más de 100 mil personas han muerto en dos años de enfrentamientos internos.