Debe Occidente medir muy bien el castigo que merece Al Assad: ABC

En los momentos graves que vive Siria, Occidente debe medir muy bien el alcance del castigo que merece el régimen de Bashar Al Assad por usar armas químicas, porque nunca el remedio puede ser peor que la enfermedad, advirtió hoy el diario ABC.

En su editorial, el rotativo resaltó que la situación en Siria es extremadamente grave, en especial debido a la incapacidad de Al Assad para convencer de que no tiene nada que ver con o no ha sabido impedir el intolerable ataque con armas químicas que ha matado a cientos de inocentes.

"Es evidente que este hecho criminal marca una frontera que no puede ser tolerada, no solamente porque el uso de tales armas está prohibido, sino porque representa un precedente que ningún gobierno civilizado puede admitir", dijo.

Sin embargo, ante el estruendo de los preparativos para una intervención militar, recordó que el objetivo ha de ser en todo momento contribuir a resolver el problema, no a agravarlo.

Expuso que la experiencia de conflictos anteriores debería matizar el entusiasmo de los partidarios de responder a la actitud del régimen con el uso de la fuerza.

Al menos, debería afinarse muchísimo en el alcance e intensidad de la acción militar, sobre todo sin considerar siquiera un respaldo legal por parte de la ONU, anotó.

El rotativo consideró que es evidente que lo que sobra en la guerra civil siria es violencia, al margen de la incongruencia que supone este clima prebélico para ciertas corrientes políticas, empezando por la del propio presidente estadunidense Barack Obama.

Indicó que cabe la duda de que añadiendo más factores bélicos se contribuya a otra cosa que no sea acelerar la destrucción del país.

"Es más, si realmente los gobiernos que han anunciado preparativos para una intervención están dispuestos a hacerlo en estas condiciones, no se entiende por qué han esperado tanto tiempo, mientras dejaban que prosiguiese el goteo de víctimas de la guerra civil", añadió.

ABC señaló que la cuestión, finalmente, es si Occidente está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias de una operación que culmine con el derrocamiento de Al Assad o si solo piensa en un ejercicio de intimidación.

Puntualizó que los sirios ya están viviendo un drama intolerable, víctimas de los combates entre la dictadura y los militantes yihadistas que poco a poco se han ido apropiando del protagonismo de la resistencia opositora, por lo que se debe medir muy bien el castigo que se merece Al Assad.