Consideran lento aún el avance en políticas contra discriminación

El presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), Ricardo Bucio, afirmó que a pesar de avances legales en la materia, política y culturalmente no hay ese dinamismo, lo que sigue generando falta de cohesión social.

En el marco de una visita a la entidad, el titular de Conapred señaló en entrevista a Notimex que "cambiar las leyes no modifica ni las prácticas sociales, ni la cultura social, ni la cultura política por decreto".

Recordó que desde 2001, cuando se prohibió la discriminación en la Constitución, en 2003 se creó una ley federal y en esta última década se ha modificado el marco legal y ya 22 entidades federativas cuentan con legislaciones en el tema.

"El marco legal sí se ha modificado y el cambio más sustantivo se dio en junio de 2011 con la aprobación de la reforma constitucional en derechos humanos, porque incorpora los tratados internacionales a la Constitución, y la mayoría de estos, se refiere a igualdad y no discriminación", resaltó.

Sin embargo, "en políticas públicas el avance es más lento que en el campo legal y en el tema de la aplicación de la justicia, creo que aun cuando tenemos importantes sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos o de la Suprema Corte de Justicia, es mucho más débil la posibilidad de exigir el derecho a no ser discriminado", sostuvo.

Además, "sigue habiendo deficiencias, omisiones y contenidos discriminatorios en las leyes, no ha habido el proceso de armonización -en todos los ámbitos de gobierno-", como el hecho de que algunos estados como Nuevo León carezcan de leyes antidiscriminatorias, apuntó.

"Culturalmente nos hace falta un gran cambio, sobre todo cultura democrática", no sólo en el sentido de votar, sino en el de ejercer derechos en igualdad, remarcó Bucio Mújica.

Todo este retraso, abundó, evidencia que "ha faltado voluntad política, voluntad social y comprensión de lo que significa tener una sociedad fragmentada y estratificada de esta manera".

"Mientras esta sociedad siga asumiendo y normalizando la discriminación de muchos grupos de población, en tantas formas de desventaja como hay, la propia sociedad va aceptando las formas de desigualdad que vienen de la acción del Estado", enfatizó.

Todo ello impacta en la ruptura de la cohesión social, la sana convivencia, el desarrollo social y económico, además de que "es un caldo distintivo para la violencia", al hacer distinciones religiosas, étnicas y de preferencia sexual, entre otras.

El presidente de Conapred participó en el foro "Rostros de la discriminación", convocado por la asociación Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (Cadhac), que cumple 20 años de actividad.

Ahí, expuso que a pesar del esfuerzo y cabildeo con autoridades, diputados y grupos sociales de la entidad, Nuevo León se mantiene sin promulgar una ley contra la discriminación por falta de voluntad para su impulso.