Afronta ex secretario kirchnerista juicio por ocultar pruebas

El ex secretario de Transporte de Argentina, Ricardo Jaime, uno de los colaboradores más cercanos del fallecido ex presidente Néstor Kirchner, se declaró hoy inocente en un juicio por ocultamiento de pruebas en un caso de corrupción.

Al comparecer este martes ante el Tribunal Oral Federal Número Dos de la ciudad de Córdoba, el ex funcionario negó las acusaciones en su contra y dijo que los hechos que se le imputan sobre ocultamiento de pruebas durante un allanamiento "nunca existieron".

En la oportunidad, Jaime, quien afronta cargos por presunta "sustracción de documentación destinada a servir de prueba en otro proceso, en grado de tentativa", se declaró inocente, y aseguró: "no entiendo por qué me acusan".

"No intenté ocultar nada. No entiendo por qué me acusan, ya que esos hechos que se me atribuyen no ocurrieron", dijo Jaime acerca del supuesto ocultamiento de unas personales durante un allanamiento a la casa de una hija del ex funcionario en 2010.

En su defensa, el ex secretario de Transporte aseguró que es "un hombre de bien", con una vida "consagrada a la función pública y la política".

"Siempre he querido terminar con esto lo antes posible", acotó Jaime, quien acumula una veintena de denuncias de corrupción, interpuestas en distintos tribunales del país.

Explicó que "fueron tres años con una acusación de que no tengo ninguna idea de por qué surgió en algo que, está en el acta, no hubo ningún inconveniente".

Medios locales advirtieron que el juicio contra Jaime, que se sentó este martes por primera vez en el banquillo de los acusados, podría terminar mañana miércoles, ya que sólo resta oír el testimonio de tres testigos.

Aclararon, además, que el ex funcionario no arriesga pena de cárcel en caso de ser encontrado culpable, ya que se le imputa un delito de carácter menor, cometido en el marco de la investigación en otra causa por presunto enriquecimiento ilícito.

El juicio en contra de Jaime ha desatado una fuerte expectativa en Argentina, porque el ex secretario fue desde 2003 y hasta el 2009 una de las principales figuras del gabinete de Kirchner y de su esposa y sucesora, Cristina Fernández.

Su caso se transformó en un emblema de la corrupción que se achaca al gobierno, ya que sobre él pesan varias causas judiciales con cargos por corrupción.

El pasado 12 de julio un juez ordenó el procesamiento con prisión preventiva de Jaime en una causa por fraude contra el Estado por un monto de dos millones de pesos, equivalente a casi medio millón de dólares.

Luego un tribunal de la provincia de Córdoba pidió su captura por el delito de enriquecimiento ilícito, lo que incrementó la presión judicial del ex funcionario que permaneció escondido.

Jaime logró, sin embargo, que la justicia revocara las órdenes de detención y seis días después reapareció, pagó una fianza de 200 mil pesos (alrededor de 45 mil dólares) y se comprometió a mantenerse a disposición de los tribunales.