Condensa Ignacio del Valle perspectiva y emoción en su nuevo libro

El escritor Ignacio del Valle (Asturias, 1961) aseguró hoy aquí que intenta reflejar "riesgo en lo que cuenta, sensibilidad por lo que le rodea, perspectiva sobre su mundo y, sobre todo, una emoción que permita que el lector se identifique con los personajes de mis libros y cuentos".

Radicado en Madrid hace 12 años, Del Valle está en México para promover su reciente libro de cuentos, "Caminando sobre las aguas", en el que se condensan "perspectiva y emoción". De eso se trata la literatura, dijo, por eso es que colocó esos elementos en cada uno de los cuentos incluidos en el libro.

"No conozco la página en blanco. Eso es un mito porque los escritores siempre estamos trabajando. Siempre tengo proyectos en la cabeza y junto a ellos información que me permite gestionar cada uno; ahora estoy trabajando en un personaje del que no escribo desde el año 2009", aseguró.

En entrevista con Notimex, dijo que los cuentos de "Caminando sobre las aguas" son como los juegos, "para personas de nueve a 99 años de edad", porque tienen un espectro muy amplio de inquietudes y temáticas, además de que transitan por todos los temas que le ocupan y preocupan.

"A lo largo de los cuentos toco temas como la construcción de la identidad, la reflexión sobre la violencia, la belleza, la historia, el cine y la política, y todos están escritos en momentos turbulentos de la vida de cada personaje. Esa es la esencia de la literatura: Meterse en las partes oscuras de la vida".

Al entrevistado le interesa, al mismo tiempo, el momento de transición que viven sus personajes en los terrenos emocionales, políticos y sentimentales. "Son 14 cuentos de ciencia ficción, pero me interesa encajarles el elemento de normalidad y realidad. Esa es la constante de mis cuentos y personajes", apuntó.

En realidad, reconoció el autor, él escribe sobre la condición humana, "de cosas de las que ya hablaba Heródoto de Halicarnaso, historiador y geógrafo griego que vivió entre los años 484 y el 425 antes de Cristo, hace alrededor de dos mil 500 años; son elementos de la vida cotidiana que nos conforman como seres humanos".