Con presiones financieras, 60% de sistemas de pensiones estatales

Los sistemas de pensiones de 19 entidades federativas del país (60 por ciento del total) presentan presiones financieras, pero los casos más graves son Colima, Morelos y Querétaro, pues incluso carecen de un régimen pensionario, de acuerdo con aregional.com.

La subdirectora general técnica de la firma, Flavia Rodríguez Torres, advirtió que si estos tres estados no crean o institucionalizan sus sistemas de pensiones, en un lapso de 10 a 15 años podrían "colapsar" sus finanzas, pues en la actualidad éstos se pagan con gasto corriente.

Señaló en rueda de prensa que sólo 13 de los 32 sistemas de pensiones de las entidades federativas (40 por ciento restante) son sustentables a largo plazo, pues no tienen problemas de viabilidad.

Precisó que cuatro de estas entidades: el Distrito Federal, Baja California Sur, Hidalgo y Quintana Roo son sustentables debido a que sus trabajadores están afiliados al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Por ello, agregó Rodríguez Torres, no tienen problemas de viabilidad de sus sistemas, siempre y cuando se encuentren al corriente en sus pagos de aportaciones al sistema Federal.

En tanto, las nueve entidades restantes con sistemas sustentables a mediano y largo plazo son: Aguascalientes, Campeche, Coahuila, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Puebla, Sinaloa y Sonora, las cuales realizaron las reformas necesarias a sus sistemas de pensiones para otorgarles viabilidad financiera a un mayor plazo.

Indicó que estos estados eligieron entre adoptar cambios a los parámetros del sistema de beneficios definidos, un sistema de cuentas individuales o la mezcla de ambas.

Expuso que estos ajustes tuvieron que ver con incrementar los años de cotización; aumentar la edad de retiro; establecer un salario regulador (promedio); fijar límites a las pensiones y elevar el monto de las cotizaciones.

En contraste con estas 13 entidades federativas, las 19 restantes, que representan 59.4 por ciento por ciento del total de los estados del país, se enfrentan a importantes presiones causadas por la insuficiencia de sus respectivos sistemas de pensiones, anotó.

Refirió que el principal factor en esta situación es la carencia o la deficiencia en las reformas que realizaron, que no les ha permitido adecuarse a las condiciones demográficas, económicas, políticas y sociales que actualmente se viven en cada estado.

Por otra parte, la especialista de aregional apuntó que cuatro entidades, Estado de México, Durango, Guerrero y Oaxaca, realizaron reformas en sus sistemas de pensiones, pero éstas no han sido suficientes para darle viabilidad de largo plazo a los mismos y en el caso de los dos primeros es probable que enfrenten contingencias en los próximos años.

En términos de pensiones, abundó, el Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM) es el organismo público a cargo de las pensiones de los empleados de dicho estado y de sus municipios.

Apuntó que el Estado de México tuvo un gasto anual de dos mil 924 millones de pesos en 2011 para el pago de sus contribuciones ordinarias al sistema de seguridad social, el cual representa 2.1 por ciento de los ingresos totales del estado.

Mencionó que, según la valuación actuarial más reciente, debido al déficit en los servicios médicos, la suficiencia financiera del ISSEMyM se agotará en 2015, por lo que advirtió que "sin una reforma al sistema de seguridad social, se estima que el Instituto requerirá aportaciones extraordinarias superiores a los tres mil millones de pesos partir de 2016".

Rodríguez Torres destacó que los estados que en la actualidad no tienen sistemas de pensiones formales son: Colima, Morelos y Querétaro, por lo que aportan la totalidad de los recursos para financiar las pensiones de sus trabajadores.

Aunque por el reducido número de pensionados que actualmente tienen, estas obligaciones no representan un importante componente del gasto corriente, estos estados deben resolver esta situación antes de que la carga se les haga insostenible.

Consideró que una forma de enfrentar la problemática creciente de los sistemas de pensiones de las administraciones públicas estatales es a través de realizar reformas, en las que se trate de hacer esfuerzos de homogeneizarlos.

Además, si es posible, introducir sistemas de capitalización individual en todos ellos, en el que cada trabajador cuente con su cuenta individual, ya sea en sustitución, o en forma complementaria, como en el caso de las reformas realizadas al IMSS y al ISSSTE.

Sobre todo, dijo, es urgente e impostergable que los estados de Colima, Morelos y Querétaro formalicen institucionalmente sus sistemas de seguridad social, ya sea creando sus propias instituciones o afiliando a sus trabajadores al ISSSTE.

Ello, con el fin de detener la contingencia que le representa el déficit actuarial que están creando para el pago de las obligaciones futuras por este concepto, pues si no se atiende este problema en un lapso de 10 a 15 años sus finanzas podrían colapsar.