Estudio relaciona extracción de petróleo con sismos en Texas

Movimientos telúricos en el sur-centro de Texas, incluyendo un sismo en 2011 que se sintió en San Antonio, han sido provocados posiblemente por el aumento de la extracción de petróleo en esa zona, de acuerdo con una nueva investigación.

Un estudio de dos años de la actividad sísmica en la zona realizado por la Universidad de Texas en Austin (UT) ha vinculado los sismos registrados en el sur de Texas con la extracción de petróleo y agua salobre que fluye junto con los hidrocarburos.

El estudio, sin embargo, concluye que los temblores no están relacionados con la técnica de fracturación hidráulica, en la que se usa el bombeo de agua, arena y productos químicos a alta presión para agrietar la piedra en el subsuelo y facilitar la extracción del crudo.

Estudios anteriores han relacionado los movimientos telúricos en otras partes de Texas y Ohio con la utilización de esta técnica, conocida en inglés como "fracking".

El estudio de la UT fue publicado esta semana en la edición en línea de la revista especializada "Earth and Planetary Science Letters".

El sismo más intenso incluido en la investigación se registró el 20 de octubre de 2011, con epicentro en Fashing, en el sureste del condado de Atascosa. El temblor, con una magnitud de 4.8 grados Richter, se sintió en todo el área de San Antonio.

El movimiento telúrico no dejó personas lesionadas, ni pérdidas materiales significativas, aunque en el condado de Atascosa se produjeron daños en numerosas casas, con paredes agrietadas y ventanas destruidas.

Cliff Frohlich, director asociado y científico del Instituto de Geofísica de la UT, señaló que el sismo en Fashing coincidió con un aumento significativo de la extracción de petróleo y agua en las cercanías de esa comunidad.

La investigación determinó que temblores anteriores en Fashing, registrados en 1973 y 1984, coincidían también con el aumento en la producción de petróleo y gas en la zona.

La mayoría de los sismos registrados en el sur de Texas en los últimos años han sido demasiado pequeños como para sentirse.

La mayoría de los movimientos telúricos se han registrado en Fashing, así como en los condados de Dimmit, dos áreas de intensa actividad en la extracción de petróleo.

"No creo que la gente deba preocuparse por la gran cantidad de producción e inyección (de petróleo) que hemos tenido en Texas. Si se tratara de un gran problema, Texas sería famoso por todos sus terremotos", apuntó Frohlich.

Sin embargo, indicó que algunos de los sismos, como el de 4.8 grados en Fashing, están siendo suficientemente intensos como para ser motivo de preocupación.

"Si eso hubiera ocurrido en una zona urbana habría habido daños graves", comentó el especialista.

El estudio analizó la región centro-sur de Texas, en la que fueron identificados un total de 62 sismos probables entre noviembre de 2009 y septiembre de 2011, incluyendo 58 no reportados por el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Los terremotos ocurrieron en 14 grupos, dos cerca de los pozos de inyección, ocho cerca de los pozos con incremento en los volúmenes de extracción de petróleo y cuatro que no se encontraban cerca de sitios de extracción o inyección.

La investigación encontró 22 sismos en el condado de Dimmit, que no se tenían registrados.

Sin embargo, el condado tenía una fuerte alza en la producción de petróleo y en la extracción de agua dulce para uso en el "fracking" y la agricultura, según el análisis.