Cierran seis cárceles municipales en Guanajuato

Las seis cárceles municipales que operaban en el estado fueron cerradas el fin de semana por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.

El titular de la dependencia, Alvar Cabeza de Vaca, informó que en un operativo sin incidentes, 111 internos procesados, de los cuales 107 son hombres y cuatro mujeres, fueron trasladados a los centros de Reintegración Social del estado.

Fueron reubicarse tras cerrarse las cárceles de Cortazar, Juventino Rosas, Moroleón, Uriangato, San Luis de la Paz y San José Iturbide.

Desde hace años, la Procuraduría de los Derechos Humanos en Guanajuato venía solicitando a la autoridad estatal el cierre de los centros municipales, al no contar con las medidas de seguridad e higiene de los propios reclusos.

Con el cierre total de las cárceles municipales, Guanajuato se convierte en la quinta entidad del país en erradicar las prisiones que contaban con infraestructura creada hace más de 100 años.

Los otros estados del país que no tienen cárceles municipales son Colima, Michoacán, San Luis Potosí y Sinaloa.

Los internos de estas prisiones fueron trasladados a los Ceresos de Salamanca, Valle Santiago y San Miguel de Allende.

Apuntó que el objetivo fue eliminar las condiciones de hacinamiento, insalubridad y falta de atención médica.

En el operativo de extracción y traslado de los internos fue necesaria la participación de las Fuerzas de Seguridad Pública y de la Policía Ministerial del estado.